[R-P] UNA CORRECTA VISIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Domingo Schiavoni
domingoschiavoni en arnet.com.ar
Mie Jul 17 17:51:42 MDT 2002
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> > * * * Servicio Informativo "alai-amlatina" * * *
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> > Derechos Humanos y Exclusión Social
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> > Renato Simões
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> > ALAI-AMLATINA, 17/07/02, Sao Paulo. Es larga y trágica, en
> > nuestro continente, la historia de violación e irrespeto a
> > los derechos fundamentales de la persona humana. En
> > quinientos años, millones de hombres y mujeres negros,
> > indígenas, migrantes y desheredados de la tierra, en la
> > feliz expresión de Florestan Fernandes, no conocen lo que
> > es tener tierra para sembrar, casa para habitar y salario
> > digno que atienda sus necesidades más urgentes y
> > primordiales, sin las cuales no pueden ser considerados
> > ciudadanos. En este continente lleno de riquezas y de
> > potencialidades múltiples, millares de personas no tienen
> > acceso a los derechos económicos y sociales fundamentales,
> > y viven al margen del Estado, como masa de maniobra de los
> > políticos demagogos y populistas de planta.
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> > La casi completa ausencia de un marco de derechos
> > económicos y sociales fundamentales en nuestro continente,
> > y particularmente en Brasil, constituye una cuestión
> > central a ser enfrentada por aquellos y aquellas que
> > abrazan la bandera de los derechos humanos. ¿De qué vale el
> > derecho a votar y ser votado, de no ser impedido de
> > expresar sus ideas, de viajar para donde quisiera, de no
> > ser coartado o forzado? En suma, ¿de qué valen los derechos
> > civiles, en un ambiente en que pocos tienen acceso a la
> > renta socialmente producida; donde poquísimos pueden ser
> > efectivamente considerados ciudadanos?
> >
> > La formación social y económica de Brasil, con la
> > colonización, la esclavitud y nuestra sumisión a las
> > potencias imperialistas a lo largo de la historia, está
> > fundamentada en la violencia, en la explotación, en
> > injusticias y desigualdades. Así, en el Brasil actual, 34%
> > de la población o 53 millones de personas viven en la
> > pobreza. De esas, 23 millones viven en una situación de
> > indigencia o miseria -no ganan lo suficiente para la
> > alimentación básica. El 10% más rico posee la mitad de la
> > renta nacional y el 1% de la población (los más ricos)
> > posee una renta equivalente a la mitad de la población (50%
> > más pobre). Mientras tanto en México, para citar un país
> > subdesarrollado, la diferencia entre la renta del 20% más
> > rico y del 20% más pobre es de 13 veces, en Brasil, llega a
> > 33 veces. Ese es el drama y la batalla fundamental de
> > nuestra tierra.
> >
> > En su gran mayoría, los países de América Latina, guiados
> > por sus élites antidemocráticas y antinacionales,
> > desistieron de construir la nación y optaron por satisfacer
> > los intereses de las corporaciones internacionales. Y es
> > preciso que se entienda que los intereses del imperialismo,
> > que se resumen en la ganancia en los negocios, no se
> > incorporan a la construcción de una nación. En otras
> > palabras, no hay término medio: o se construye la nación o
> > se atiende los intereses de los negocios. A partir de la
> > década del 90, asistimos en todo el continente, a las
> > privatizaciones, la apertura salvaje de los mercados, y la
> > sumisión total al FMI etc., lo que solo hizo aumentar la
> > fila de excluidos y desheredados.
> >
> > En Brasil, está aconteciendo algo que en lo mínimo es
> > surrealista. La política económica del gobierno FHC,
> > centrada en la inserción sumisa del país en el mercado
> > mundial, ha generado -sin duda alguna- exclusión social y
> > pobreza, como revela los resultados del último censo del
> > Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, IBGE. Con
> > todo, FHC ha hecho de los derechos humanos una plataforma
> > que le da a su gobierno conservador y entreguista un brillo
> > progresista a los ojos de la comunidad internacional. La
> > segunda versión del Programa Nacional de Derechos Humanos,
> > lanzada por el gobierno, no obstante el empeño de
> > innumerables entidades y de los movimientos sociales, es un
> > ejemplo de este embuste. Gran parte de las medidas
> > anunciadas quedaron a cargo del próximo gobierno, aún la
> > propuesta más sonada de garantizar la unión civil de los
> > homosexuales. Como se ve, ha sobrado discurso y faltado
> > práctica.
> >
> > En lo que dice respeto a los derechos civiles y políticos,
> > no se avanzó mucho. El tan comentado lastre autoritario
> > continúa presente en los presidios por medio de la tortura,
> > de la corrupción y de la violencia policial. Negros y
> > pobres presos arbitrariamente, obligados a confesar
> > crímenes que no cometieron, presidios superpoblados y
> > transformados en fábricas del crimen, etc.
> >
> > La prevalencia de los derechos humanos en Brasil y en
> > América Latina se hace actual como nunca, en este inicio de
> > milenio. Y debe ser alcanzada a partir de la movilización
> > permanente de las víctimas, hombres y mujeres, de las
> > violaciones de esos mismos derechos: los trabajadores, los
> > desempleados, los sin tierra, los sin techo, los negros,
> > los migrantes, los niños y adolescentes, las mujeres, los
> > gay y lesbianas, los transexuales, los usuarios de los
> > servicios públicos. Y de todos aquellos y aquellas que
> > desean empeñarse en la construcción efectiva de un Estado
> > radicalmente democrático.
> >
> > La lucha contra el neoliberalismo, a partir de los valores
> > de la solidaridad y de la creencia en otro mundo posible,
> > debe ser el punto de partida fundamental a aglutinar y
> > articular todas las luchas específicas de los excluidos de
> > este continente en marcha y construcción. En ese sentido,
> > debe ganar empeño y destaque la lucha contra el pago de la
> > deuda externa y la lucha contra la implementación del ALCA.
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> > Renato Simões es diputado estadual (PT) y presidente de la
> > Comisión de los Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa
> > del Estado de Sao Paulo.
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