[R-P] La lucha política entre Chávez y Colin Powell

Gorojovsky Gorojovsky en arnet.com.ar
Vie Feb 22 06:37:41 MST 2002


Fecha: Thu, 21 Feb 2002 10:55:56 -0400 
De: "Muyáhid \(desde Caracas\)" <muyahid en cantv.net> 
Asunto: El gobierno de Bush hostiga a Chávez

El gobierno de Bush hostiga a Chávez
Emilio Marín
Resumen Latinoamericano

Al cumplir los tres años de su llegada al palacio de Miraflores, el
presidente de Venezuela se ha encontrado con una oposición más activa que
antes, que le organiza cacerolazos, paros empresarios, denuncias
periodísticas y de un par de militares. Ese encrespamiento de la oposición
tiene que ver con la indignada respuesta empresaria a algunas leyes del
gobierno que rozan sus privilegios corporativos. Pero también con los
estímulos que aplica a esa oposición el Departamento de Estado
norteamericano, para el que Hugo Chávez no respondería a los patrones
"democráticos" estipulados por el general retirado que antes bombardeó a
Irak y el jefe de la CIA. El mandatario venezolano no se amilanó y respondió
políticamente a unos y otros.

TIRAN CONTRA CHÁVEZ

En la primera semana de febrero varios funcionarios de la administración
Bush tiraron con munición gruesa contra el jefe del Ejecutivo venezolano. Lo
hicieron al declarar por separado y en días sucesivos ante comisiones del
Senado norteamericano, ante las cuales trataron de justificar los abultados
presupuestos para el ejercicio fiscal 2003 que comenzará a regir el próximo
1 de octubre y que habían sido presentados por la Casa Blanca.

Primero fue el turno de Colin Powell, quien en 1991 se desempeñaba como jefe
de la Junta de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas que condujo los
bombardeos contra Irak y que desde el año pasado pasó a reemplazar a la
inefable Madeleine Albright. El secretario de Estado deploró "la poca
ortodoxia democrática de Chávez" y reconoció que Washington consideraba que
su relación con Caracas estaba afectada por un "factor irritante".

El militar precisó que esa tensión en el vínculo bilateral tenía que ver con
algunas acciones chavistas como sus críticas a la campaña estadounidense
"contra el terrorismo" y sus visitas a los llamados "estados parias", tales
como Irán, Irak y Libia.

Al día siguiente llegó al Capitolio el jefe de la CIA con un discurso muy
similar. George Tenet, tras despacharse a gusto contra la guerrilla
colombiana de las FARC-EP, manifestó que le preocupaba muchísimo la
situación de Venezuela por ser el tercer abastecedor de petróleo de EE.UU.
El jefe de los espías metió en la misma bolsa los sucesos tercermundistas de
Caracas, la guerra civil colombiana y el estallido social en Argentina.
"América Latina se está volviendo cada vez más volátil", dijo para tratar de
justificar el mayor presupuesto de su agencia.

LA RESPUESTA

El líder venezolano no se quedó atrás a la hora de responder a tamañas
acusaciones, rematadas por la apreciación de Tenet de que "la atmósfera de
la crisis tiende a agravarse". Chávez replicó con que su gobierno es
"soberano, independiente y autónomo" por lo que no tenía que solicitar
autorización a ningún otro país para desarrollar una "política exterior
coherente".

Profundizando ese curso de oposición a la hegemonía norteamericana en la
región, el mandatario aprovechó el juramento de su nueva ministra de
Producción y Comercio, Adina Bastidas. Allí volvió a rechazar el ALCA para
2005, tal como fue planteado por George W. Bush y los presidentes americanos
en la cumbre de Quebec de abril del año pasado.

El ex teniente de paracaidistas dijo que el Area de Libre Comercio para esa
fecha "sería suicida para nosotros, porque el desempleo llegaría aquí al 90
por ciento y van a quebrar todas nuestras pequeñas y medianas empresas y
agricultores". Como dejando una puerta abierta, que parece ser también una
táctica para empalmar con los reclamos de Brasil y otros países que no están
plenamente identificados con la política del ALCA, dijo que "un acuerdo para
2015, me gusta más".

Y no es que el venezolano sea un revolucionario como lo pintan ciertas
declaraciones de los funcionarios del Departamento de Estado, furiosos por
una política tercermundista de forcejeos diferente a las subordinaciones
automáticas de otros mandatarios de la región. En esa misma ceremonia en
Miraflores se dedicó a molestar a los norteamericanos con referencias
elogiosas a Alemania y los 40 años que los europeos tardaron en ultimar los
detalles de la Unión Europea, así como un par de meses atrás se fue en
elogios al francés Jacques Chirac y sus promesas de invertir en Venezuela.
Esos devaneos europeístas lo ponen a Powell tan o más furioso que los viajes
chavistas a La Habana, Bagdad o Teherán.

AGITANDO CUARTELES

El 4 de febrero de este año, cuando se acercaba el décimo aniversario del
levantamiento de Chávez contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez -tomado
como punto de arranque de la "revolución boliviariana"- el gobierno impulsó
demostraciones callejeras. Según el presidente, fue "la más grande marcha
que vez alguna se ha hecho en Venezuela", reuniendo a 2 millones de
personas.

El oficialismo se quejó de que sólo el canal de la televisión estatal mostró
imágenes de esa movilización, ignoradas por los canales privados de
empresarios y la jerarquía eclesiástica. El discurso presidencial volvió a
pegar duro sobre esta cúpula, calificada de "pequeño grupo de obispos que se
la pasan difamando y mintiendo".

Por esos días la oposición necesitaba mostrar que si bien el gobierno
mantenía cierta fuerza entre los sectores más humildes de la
población -despreciada como "la chusma"-, en cambio habría perdido poder en
ámbitos castrenses. De allí que con diferencia de 24 horas, dos
oficiales -uno de la Fuerza Aérea y otro de la Guardia Nacional- se
presentaron en eventos periodísticos opositores.

El primero fue el coronel del aire Pedro Soto, quien se llegó hasta el foro
"Somos Voces de la Democracia" realizado por periodistas en el Hotel Caracas
Hilton. Estos lo lo esperaban como al mesías y lo presentaron como tal a un
público de clase media y clase alta en la zona del este de la Capital. Hasta
las agencias de noticias dijeron que el primer acto donde habló el coronel
fue concurrido pero que el segundo tuvo "un público modesto", tildado por el
oficialismo de "escuálido".

El otro desertor, Pedro Flores, se hizo presente en el mismo hotel cinco
estrellas cuando el relator especial de la OEA para los derechos humanos,
Santiago Cantón, se aprestaba a dar una conferencia de prensa. Era la forma
de tener a todos los micrófonos y cámaras delante. ¿Casualidad?. No, en este
tipo de hechos políticos la casualidad no existe.

MISMA SINTONÍA

Por más que los opositores quieran tratar de demostrar su independencia de
criterios entre sí y en particular su supuesta autonomía respecto a la
embajadora norteamericana Hrinak, sus propias declaraciones muestran que
están todos en una vasta conspiración contra el proceso de cambios.

En un reportaje concedido al periodista español José Antonio Marcos, el
coronel Soto salió a defender el paro empresario-sindical del 10 de
diciembre pasado cuando, según estimó, "no se movió un alma en el país
durante dos horas". Como se recordará, ese día fue elegido por la
empresarial Fedecámaras presidida por Pedro Carmona para hacer el lock-out
porque el Ejecutivo firmaba la ley de Tierras, considerada poco menos que
"comunista" por los grandes propietarios.

El sentido proestadounidense del disidente también se notó cuando, en ese
reportaje al programa radial Hora 14 de la Cadena Ser, explicó que su pedido
de dimisión de Chávez se fundó "en el clima tiránico que él trata de imponer
a nuestro país". Tras cartón agregó que el presidente "intenta establecer
una ideología en Venezuela con la que no estamos de acuerdo ni las Fuerzas
Armadas ni la población civil organizada".

Cualquiera que analice ese maccartismo verá que Soto coincidió con la
embajadora Hrinak, Colin Powell y George Tenet en que el ocupante del
Palacio de Miraflores no respondería a "patrones democráticos". Para éstos
es un nacionalista, dirigista, amigo de Fidel Castro, Muammar Kadhafy y
Saddam Hussein que, para colmo, fogoneó las reuniones de la OPEP para que el
precio del petróleo subiera el año pasado de 9 a 29 dólares el barril (ahora
volvió a caer a 15-17).

Un dato que merece mayor análisis sobre la catadura política y moral del
coronel Soto lo dio el comandante de la Fuerza Aérea, general Régulo Anselmi
al afirmar que aquél hizo "una maestría de dos años en Argentina en
seguridad y defensa". Sería interesante saber dónde y con qué profesores,
civiles y/o militares, hizo tal maestría. Es que los mismos que afilaron al
golpista Soto seguramente habrán doctorado a otros "masters"
desestabilizadores para Argentina y otros países.

http://www.rebelion.org/internacional/chavez200202.htm




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