[R-P] Economista argentino previene: el plan económico lleva a la dolarización

Gorojovsky Gorojovsky en arnet.com.ar
Vie Feb 8 19:47:40 MST 2002


EN EL CAMINO DE LA CUARTA D

OTRA VEZ “ A CANTARLE A GARDEL”

Eduardo Duhalde llegó a la presidencia a través del recurso 
de la Asamblea Legislativa, consiguiendo de esa manera ser 
catapultado al sillón de Balcarce 50, que está atornillado 
sobre arenas movedizas. La magnitud de la crisis política, 
el huracán económico que se pergeñó impúdicamente en los 
doce años del Menem- Delarruismo,  los alumnos aventajados 
del modelo económico diseñado el 24 de marzo de 1976, arrasó 
con De la Rúa y Rodriguez Saa. El ex vicepresidente de 
Carlos Menem, el dos veces gobernador de la Provincia de 
Buenos Aires, el jefe de una poderosa estructura 
burocrática, donde pululan matones y truhanes, el político 
portador de un pasado oscuro, consiguió romper la maldición 
de los gobernadores bonaerenses, y accedió a la presidencia 
a través de la ley de acefalía, después de ser derrotado por 
la vía electoral.
CORAZÓN DE RATÓN 
Una antigua fábula de la India cuenta que había una vez un  
ratón que siempre estaba angustiado, porque le tenía miedo 
al gato.
Un mago se compadeció de él y para salvarlo lo convirtió en 
gato. Pero, entonces, el ratón convertido en gato empezó a 
tenerle miedo a los perros, y el mago, para salvarlo, lo 
convirtió en perro. Entonces, empezó a tenerle miedo a los 
tigres ( que en la India hay muchos y se comen a los 
perros). El mago, entonces, lo convirtió en tigre, pero el 
ratón convertido en tigre, empezó a temer al cazador.
Llegados a ese punto, el mago se dio por vencido y volvió a 
convertirlo en lo que era, diciéndole: Nada puedo hacer para 
ayudarte; son inútiles mis esfuerzos, porque siempre tendrás 
corazón de ratón.
LA DISYUNTIVA DE DUHALDE 
La historia es una dama veleidosa, que raramente pasa dos 
veces por la misma estación. Eduardo Duhalde fue un 
afortunado a quién la vida le dio una segunda oportunidad. 
Una superlativamente complicada doble oportunidad. La 
ciclópea tarea de salir del modelo económico en cuya 
complicidad participó, pero del que se fue alejando 
paulatinamente desde 1996. La crítica a la convertibilidad 
le restó votos en las elecciones presidenciales de 1999, y 
por esos extraños recorridos tuvo que hacerse cargo del 
modelo derrumbado, y de los andamios que intentaban 
sostenerlo, a los que la fértil imaginación del padre del 
engendro, Domingo Felipe Cavallo calificó como corralito. La 
convertibilidad, como el Mio Cid, venía resistiendo en su 
destrucción ilimitada, cabalgando muerta desde hacía más de 
seis años. El grueso de la población no asoció que el empate 
monetario, mezclado con una apertura irracional de la 
economía y privatizaciones con tarifas y condiciones 
leoninas conseguían la estabilidad y después la deflación, a 
cambio del empleo, la flexibilización del trabajo, la 
hiperdesocupación, la recesión más prolongada de nuestra 
historia, la desindustrialización, la inseguridad, la 
agraviante concentración del ingreso, la destrucción del 
sistema de salud, la falta de rentabilidad generalizada, las 
exportaciones virtuales, el endeudamiento sostenido, el 
vaciamiento de las AFJP, la cesación de pagos, el hambre, la 
miseria y la marginalidad. No se podía hablar de intentar 
salir de la convertibilidad sin arriesgarse a ser vituperado 
por imprudente y en caso de ser un candidato incinerar toda 
posibilidad del triunfo. El silencio potenció la enfermedad 
y cuando Duhalde sinceró la destrucción y los ocultamientos 
de Menem- Cavallo- De la Rúa- Machinea- Cavallo, la realidad 
superó los vaticinios más pesimistas. En su primer discurso, 
además, señaló la alianza del capitalismo  financiero con 
los dos partidos que se alternaron en el gobierno. Señaló 
con claridad a los grupos que se beneficiaron como los 
bancos, privatizadas y algunas empresas como Repsol. Por 
oportunismo o por ignorancia, realizó una promesa imposible 
como la de devolver los depósitos en la moneda en que se 
realizaron. Decidida la devaluación, en un intento de 
mejorar la competitividad y cambiar la relación de los 
precios relativos, se largó, entonces, una feroz batalla 
para determinar quién pagaba el costo de la devaluación. El 
primer intento del gobierno fue mejorar la situación de las 
pequeñas y medianas empresas  pesificando las deudas según 
parámetros pequeños, con un tope de cien mil pesos. La 
diferencia entre la pesificación 1 a 1 de la deudas hasta la 
cifra mencionada  y los depósitos reconocidos a una paridad  
de $ 1,40, se pagaría parcialmente con el impuesto a las 
exportaciones de crudo de las petroleras. Los lobbys 
iniciaron su tarea y el gobierno retrocedió y retrocedió. 
Puesto en la opción de elegir entre dos temores, entre las 
cacerolas y el retumbar de los bombos piqueteros, o los 
grupos concentrados nacionales y extranjeros junto al 
capitalismo financiero, Duhalde ha decidido gobernar a favor 
de estos. Reparte las migas entre pobres y marginales, 
mientras socializa la licuación de las deudas y carga sobre 
el futuro colectivo un incremento de obligaciones de unos 
diecisies mil millones. La economía yenga vigente desde hace 
más de veinticinco años, que saca de abajo para poner 
arriba, puede quedar exteriorizada en estos ejemplos:  
PECOM- NEC, o sea Pérez Compac, primer deudor del sistema 
bancario al 30 de septiembre, recibe con la licuación de 
pasivos el equivalente de 90.885 planes Trabajar de $160 
distribuidos a lo largo de un año. YPF- REPSOL, segundo 
deudor, percibe como beneficio, a un dólar de $2, 80.729 
planes. Ambas empresas tienen sus ingresos en dólares y se 
le pesifican sus obligaciones. Si tomamos las primeras 40 
empresas deudoras obtienen el equivalente de 1.501.041 
subsidios por el término de un año. Lo asignado para el año 
2002 en planes trabajar extras destinados a los desocupados  
son 572.916. En síntesis: las primeras cuarenta empresas 
deudoras con el sistema bancario reciben como beneficio el 
equivalente en pesos durante un año tres planes trabajar, 
por cada nuevo que se asigne a un desocupado. 
La pesificación generalizada aludiendo razones de 
simplicidad es una falacia. De los 5.500.000  de deudores 
bancarios, 1221 empresas y personas se llevan el 48% de los 
préstamos otorgados. Muchas de esas empresas beneficiadas 
por el jubileo, además aprovechan el harakiri fiscal de 
Cavallo, y pagan sólo el 20 0 25 % de sus impuestos 
declarados comprando títulos públicos por 20 0 25 pesos y el 
estado se lo reconoce por $100. Eso incrementa el agujero 
fiscal y luego se necesita ajustarlo vía decremento de 
sueldos y jubilaciones, o disminuyendo partidas para salud, 
educación o seguridad. Como el Estado se hace cargo de los 
plazos fijos hasta 30.000 dólares, mediante la entrega de 
títulos públicos a aquellos titulares que no quieran 
pesificar,  y siendo ésta una obligación de los bancos, 
estos compensaran la sustitución mediante la cesión de 
cartera de créditos. No hay que tener dotes de vidente para 
saber que los insolventes de los bancos serán transferidos 
al patrimonio colectivo en la reiterada versión de Hood- 
Robín. La situación de los acreedores pesificados no 
bancarios, es aún más desfavorable.
Parece difícil que tenga éxito un plan que engorda a los 
obesos, so pretexto de salvar algunas víctimas de 
aquellos, mientras acentúa la anemia de los indigentes.  
PARADOJAS     
Los que sientan un alivio por haber  alejados sus deudas de 
la volatilidad del dólar, se encontrarán dentro de unos 
meses, que la indexación de sus gastos con sus ingresos 
congelados y por lo tanto erosionados por la inflación, es 
el pasaporte a una renovada pesadilla. Sin capital de 
trabajo y con nula financiación, el futuro se pierde en el 
horizonte. Hasta es posible que algunos añoren las épocas de 
la convertibilidad que nos arrastró hasta estos andurriales. 
El tema no es la devaluación, sino como se distribuyen los 
costos. La reactivación sólo puede provenir de la inversión, 
las exportaciones, o el incremento de la demanda. En la 
Argentina, la concentración de la economía  lleva a que el 
incremento de las exportaciones que seguramente se 
producirá, tenga reducido efecto reactivante. Inversiones no 
parece que vayan a producirse en el corto plazo, y el 
incremento de la demanda está descartado por la erosión de 
los ingresos fijos por la inflación. Un programa que tratara 
de mejorar el poder adquisitivo de los perdedores, la 
devaluación inserta en un programa de políticas activas, la 
distribución de los costos imputado a los ganadores, la 
reestructuración desde los cimientos de un sistema 
financiero que no es un sostén del sector productivo sino 
una verdadera garrapata, hubieran sido los pasos para 
cambiar el rumbo e intentar recrear la reindustrialización 
del país que combine protección y apertura en las 
proporciones adecuadas al interés nacional. Hoy bajo la 
máscara de protección de las Pymes y los restos 
arqueológicos de la industria nacional, la UIA de Techint 
con Ignacio de Mendiguren como operador, mejora su 
participación en la distribución conocida mientras que los 
sectores concentrados nacionales y extranjeros, juntos con 
los bancos extranjeros, se preparan para asalto final. Van 
en busca de la cuarta D. Producido el default, se devaluó, 
se desdolarizó ( lo que se conoce como pesificación) e irán 
en busca de la dolarización, o a una convertibilidad con una 
relación peso-dólar elevada. Cuentan con el apoyo de la 
Suprema Corte de la Inmundicia, hija dilecta de los acuerdos 
de Menem- Alfonsín. Para eso levantan la figura de José 
Manuel de la Sota y el candidato muleto Ricardo López 
Murphy. Son las caras “riojanas” para los nuevos tiempos. 
A Menem le puede pasar como a Moisés, avizorará la tierra 
prometida sin llegar a ella. Ayudará, como operador, al 
bloque dominante, a arrasar nuevamente  lo que queda de  la 
tierra prometida, desguazarla como hizo con el estado, pero 
dificilmente  acceda al sillón que más añora. 
LA DOLARIZACIÓN
Algunas cifras de la dolarización en Ecuador, revela el 
futuro que auspician los dolarizadores. Inflación: 52% en 
1999, 90 % en el 2000, 40% en el 2001 en dólares. Tasas de 
interés: entre el 20% para los grandes, 80 % para los 
pequeños y medianos. En el período 2000/ 2001 huyeron  del 
país 500.000 ecuatorianos, más del 10 % de la población 
económicamente activa. Después del petróleo, la segunda 
fuente de ingresos son las remesas de los exiliados 
económicos. Quebraron más de 3000 empresas. El desempleo 
supera el 50%, los pobres son el 71% de la población. El 
índice de chicos escolarizados pasó del 50 % al 4% y se 
concentró la distribución del ingreso. En resumen: Ecuador 
sufrió en dos años el empobrecimiento más veloz en la 
historia de Latinoamérica. Los datos estadístico fueron 
publicados en Clarín del 27 de enero del 2002.   
LA OSCURIDAD DEL FUTURO
Oficialmente se estima para el 2002, una caída del PBI del 
5%. Es posible que ésta cifra se duplique con generosidad. 
Eso implicaría concentrar en éste año una disminución de la 
riqueza generada superior a la de los últimos cuatro años. 
La desocupación y subocupación trepará a cifras que 
bordearán el 50%. Parece poco probable que semejante 
panorama pueda ser sorteado por Eduardo Duhalde, que tiene 
el mayor apoyo político conocido,  que paradójicamente se 
exterioriza en una debilidad evidente, porque el 
justicialismo, el alfonsinismo y las patrullas perdidas del 
Frepaso que lo apoyan, están vaciadas de apoyo popular. Es 
cierto que más allá de sus dudas, Duhalde no es De la Rúa, y 
su base de sustentación burocrática es muy superior a la del 
cultor del bonsai, tan pequeño como su hobby. 
CORAZÓN DE RATÓN
El presidente parece haber zanjado su disyuntiva optando por 
los poderosos, tal vez por tener como en el cuento hindú, 
corazón de ratón. Como siempre, la única esperanza, recorre 
el accionar de los sectores sociales movilizados. Para 
construir una sociedad que abarque el lema de Porto Alegre: 
“ Aquí no sobra nadie”. El año se presenta de una dureza 
sin precedentes y con un panorama político extremadamente 
incierto. No estamos en la cubierta del Titanic, sino dentro 
del submarino Kursk, en el fondo del mar. Hay algunos, de 
los no privilegiados,  que intentan salvarse abriendo la 
escotilla, y sólo terminarán ahogándose. Orlando D’ Adamo, 
un ingeniero que era la mano derecha de José Beer Gelbard en 
el Ministerio de Economía, solía decir: “Si Ud. piensa que 
no podemos estar peor es porque le falta imaginación”. 
Pero no es para deprimirse sino para saber, como dice el 
tango que “ la lucha es cruel y mucha” Y como dijo Abba 
Eban: “La historia nos enseña que la gente y las naciones 
sólo actúan sabiamente, después de haber agotado todas las 
otras alternativas”
                                                                        
HUGO PRESMAN


Néstor Miguel Gorojovsky
gorojovsky en arnet.com.ar

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Compañeros del exercito de los Andes. 

...La guerra se la tenemos de hacer del modo que podamos: 
sino tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos 
tiene de faltar: cuando se acaben los vestuarios, nos 
vestiremos con la bayetilla que nos trabajen nuestras mugeres, 
y sino andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios: 
seamos libres, y lo demás no importa nada...

Jose de San Martín, 27 de julio de 1819.

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