[R-P] Cómo nos ven en el exterior (4 de 4)

Gorojovsky Gorojovsky en arnet.com.ar
Vie Feb 1 05:28:22 MST 2002


Aparte, por supuesto, todas estas privatizaciones tienen 
como base aceptar a pie juntillas que el Estado es siempre un 
pésimo administrador. Una verdad axiomática que no sé en qué 
lugar se ha dirimido, dónde ha sido esa discusión, cuál fue el 
juez que dictaminó que el Estado es siempre mal administrador 
y el mercado buen administrador; si el mercado es tan buen 
administrador, ¿por qué Enron fracasó, quebró y arrastró a las 
pérdidas a miles de ciudadanos norteamericanos que tenían 
invertidas sus fortunas allí? Conozco múltiples casos de 
empresas estatales que funcionan eficientemente, pudiera 
mencionar muchísimos países, Singapur siempre se pone como un 
ejemplo; y conozco privatizaciones que han sido un desastre y 
que posteriormente la empresa privatizada ha sido más 
ineficiente. No quiero mencionar casos, pero podría señalar 
muchos.
¿Qué traen como consecuencias todas estas 
privatizaciones? Bueno, de inmediato el festín, el botín, 
vienen los ingresos por la venta de esos activos. ¿Pero qué 
pasó después en los 10 años que sucedieron? Muy sencillo, 
salieron hacia el exterior, por la cuenta de renta, entre 
intereses y utilidades, nada más y nada menos que 60 253 
millones de dólares.
3. Por otra parte, además de ese festín privatizador, 
pues también, siguiendo una actitud fundamentalista y muy 
vinculada con las concepciones políticas también, se decide 
atar el sistema monetario al dólar, mediante el llamado 
sistema de convertibilidad, que no queremos entrar en detalles 
para no alargar esto, pero trajo como consecuencia una 
sobrevaloración de la moneda argentina. ¿Esto se hace por 
qué?, Bueno, para atraer inversor extranjero, para evitarle 
riesgos cambiarios; también se hizo para controlar la 
inflación, esto se logró durante un período de tiempo. 
4. El cuarto aspecto es al que ellos le llaman, 
eufemísticamente, flexibilizar la legislación laboral. 
Tradúzcase: es desproteger totalmente al trabajador. Que no 
haya ningún tipo de posibilidad de que un trabajador pueda 
hacer valer sus derechos, en castellano.
En este caso tomé nota de algo interesante. En abril del 
año 2000 fue que se aprobó en el Senado una enmienda a la ley 
laboral, para dar mayor libertades a las empresas para 
deshacerse de la fuerza de trabajo. Esto trajo como 
consecuencia, y es también otra lección, un agrio 
enfrentamiento con los sindicatos y se creó una situación de 
inestabilidad para el país. Pero lo más interesante es que, en 
septiembre del 2000, varios senadores fueron acusados de haber 
recibido sobornos para aprobar esta enmienda. Uno a veces se 
pregunta si hay detrás de esto, de verdad, una convicción de 
que lo que se está haciendo es lo que se debe hacer, o hay una 
conveniencia personal, un enriquecimiento de los que actúan 
así, que adoptando políticas que protegieran más a sus 
pueblos, entonces no tendrían acceso a todas esas fuentes de 
malversación, de soborno.
5. En quinto lugar, no solamente se abrió totalmente la 
balanza de pagos en términos de flujos de capitales, sino que 
también se abrió en términos de comercio exterior. Una moneda 
sobrevalorada, comercio exterior sin restricción alguna. Al 
final, en estos años, 23 800 millones de déficit comercial.
Ahora, para solucionar estos déficit, hablamos de un 
déficit comercial de 23 000 millones, un déficit en la balanza 
de renta de más de 60 000 millones. Déficit extraordinarios, 
¿cómo solucionarlos? Inicialmente se utilizó el dinero que 
queda de las privatizaciones, digo el que queda porque todos 
sabemos que una buena parte de esos fondos salieron para no se 
sabe dónde. Es parte del acto de magia de perder el dinero. La 
única solución es endeudarse, y para no ir más atrás, de 1990 
hacia acá la deuda en Argentina creció de 62 000 a 145 000 
millones —tengo muchas dudas sobre esa estadística de los 145 
000 millones—, ahí no está incluida la deuda que puedan haber 
contraído las provincias directamente, hay mucha duda de qué 
otro tipo de deuda puede estar ahí no recogida, pero la 
estadística que está disponible habla de 145 000 millones, 2,3 
veces en 10 años, se multiplicó por 2,3.
En igual período pagaron 180 000 millones, o sea que 
pagaron tres veces la deuda que tenían en el año 1990 y ahora 
deben el doble de lo que debían en 1990.
El Banco Interamericano de Desarrollo calculaba que a 
este paso la deuda llegaría en el año 2003 a 167 000 millones. 
Esta política de constante endeudamiento, ¿qué consecuencias 
traía también? Cada día hacía a Argentina más dependiente de 
los mercados financieros y de las dádivas, a veces jugosas, 
por supuesto, del Fondo Monetario Internacional; por lo tanto, 
había que seguir sin mucha discusión las políticas que le 
dictaran.
Entre las cosas que se exigían era: recorte del gasto 
público —ya sabemos lo que es recorte del gasto público, 
porque no es recorte de los sueldos de las altas esferas del 
gobierno, no es recorte de los medios de que disponen; no, 
estamos hablando de salud, educación, estamos hablando de los 
pensionados. Y el gobierno, siguiendo ese juego, sigue lo que 
yo he llamado una política suicida, de tratar, en una economía 
en recesión, de lograr un presupuesto con déficit cero. Todos 
sabemos que el déficit presupuestario, en un momento 
determinado, puede contribuir a promover, a expandir la 
economía. Un déficit cero es una política recesiva; incluso 
Estados Unidos, en esta etapa de recesión, ustedes han visto 
como ellos están tratando de estimular el gasto por muchas 
vías. Esto traía también como consecuencia, lo que se hablaba 
aquí, obreros sin sueldos, obreros que en tres meses no puedan 
cobrar sus sueldos. Yo me imagino que nuestra población oye 
eso y se sentirá extrañada, horrorizada, cómo es eso que 
llegue el día que te corresponde cobrar tu salario y te digan: 
“No, señor, usted no puede cobrar hoy.” “¿Pero, bueno, por 
qué?” “No, porque mire, no ha llegado el dinero.” “Pero qué 
es eso, si yo lo trabajé.” 
Esas cosas suceden y, por supuesto, eso no es violación 
de los derechos humanos; eso es “ajuste” que hay que hacer 
para que la economía funcione y eso no tiene ninguna 
implicación.
Toda esta política ahondó la crisis social y creó también 
grandes conflictos entre el gobierno central y los gobiernos 
provinciales, poderosos gobernadores, como este que estábamos 
viendo ahorita, que es el exgobernador de Buenos Aires, que 
entraron en una política de confrontación con el gobierno 
central, creando también un nivel de desconfianza, de falta de 
credibilidad política, en esos mercados que ellos necesitaban, 
que los llevó a encarecer extraordinariamente el endeudamiento 
que ellos necesitaban incrementar. Ellos necesitaban 
incrementar constantemente su deuda externa, tomar más dinero 
para pagar lo que debían y poder mantener el país funcionando. 
El llamado riesgo-país llegó a ponerse a un 40%. Era evidente 
que el país iba a quebrar, que esa situación era imposible de 
mantener.
Una de las cosas que recuerdo mucho es que el Comandante 
en Jefe desde hacía muchos meses ya nos había dicho: Argentina 
estalla; después él lo dijo públicamente, pero mucho antes de 
que lo mencionara públicamente ya lo había dicho en privado.
Incluso en el Foro de Sao Pablo, el 7 de diciembre del 
2001, doce días antes del estallido, dijo textualmente: “No 
hay ni que soplar; eso se derrumba, eso no tiene remedio, 
aunque se reúnan de un partido y de otro por aquí y por allá. 
Ese es el cuadro, es insostenible, y nadie les va a venir a 
salvar la economía, a esta hora, a aquellos que son 
neoliberales estrictos ciento por ciento, neoliberales 
químicamente puros. Los del Banco, los de la reserva de 
Estados Unidos, ya ni el más mínimo respeto o aprecio tienen 
por aquel Estado. Les decía por eso que no pueden 
sostenerse.”
Yo decía, ¿cómo es posible que el Comandante en Jefe, a 
miles de kilómetros de distancia, con la información que 
recibe, haya logrado tener esa clarísima percepción, 
prácticamente lo único que le faltó fue decir el día que 
estallaba, y quienes están allí no hacen nada para parar esa 
situación, que uno veía?, que es como alguien que va a un 
desfiladero y ciegamente sigue, sigue, porque hay otro atrás 
que le dice: “Sigue, que ahí no hay abismo.” Y sigue 
locamente, sin mirar nada. Y al final sucedió lo que el 
Comandante había previsto.
Cuando ya se empieza a ver con claridad que el país va a 
quebrar deja de fluir el capital externo; internamente, los 
que tenían el dinero en el país, que estaban bien informados, 
no son esos pobres que vimos ahí, esa señora que decía: “Me 
han robado mi dinero.” El que estaba bien informado, 
simplemente, puso su dinero a buen recaudo en el extranjero. 
Ese no sufrió las consecuencias.
Randy Alonso.- Hay una investigación que comenzó, 
Soberón, al presidente del Banco Central, porque dicen que hay 
120 personas...
Francisco Soberón.- Eso lo vamos a ver un momentico 
después.
Ahora, en ese momento yo te diría que ya se produjo la 
situación del grito a degüello. Sálvese el que pueda. Ahí la 
racionalidad desapareció y al gobierno, en un momento como 
ese, ya había muchas voces que le decían: “Se debe 
reestructurar la deuda, se debe decir que no puede hacérsele 
frente.” Incluso había quienes decían: “Declárese una 
moratoria temporal.” Simplemente, se empecinó hasta el último 
momento en no declarar esa moratoria, pero, ¿a costa de qué?, 
porque no fue a costa de los sueldos de los que tomaban esas 
decisiones y de sus fortunas personales, fue a costa de un 
momento determinado decir: “Como ya no tengo más dinero...” 
Porque todos los ahorristas externos, todos los inversores 
externos se han llevado el dinero, ¿qué dinero me queda en los 
bancos? ¡Ah!, me queda el dinero de la población, de las 
pequeñas empresas, de los que por una u otra razón no sacaron 
su dinero del país. Decisión del gobierno: Yo le pagaré al 
Fondo Monetario y a mi pueblo le quito el dinero. 
Gráficamente, para mí es como coger y sacarle el dinero del 
bolsillo a cada argentino, o el dinero que tenían en el banco 
y, sencillamente, girárselo al Fondo Monetario, para que digan 
que tú eres bueno, que tú cumples; que, al final, no lo 
lograron ni haciéndolo siquiera.
Ya estamos en el momento en que se produce entonces lo 
que es el llamado Corralito. El día que se hizo el Corralito 
yo dije: A mí más que Corralito, que es una cosa pintoresca, 
yo digo, el dinero del pueblo argentino se lo han metido 
dentro de un foso de cocodrilos. Eso no es un Corralito, esa 
es una prisión con un foso de cocodrilos alrededor, que para 
llegar a ese dinero, realmente, van a tener que recibir muchos 
golpes de la policía, desgraciadamente para ellos, un pueblo 
tan noble, tan trabajador, que queremos y admiramos tanto.
Se congelaron cerca de 65 000 millones, pero 45 000, como 
había una paridad, el dólar con el peso argentino, eran de 
depósitos que se habían colocado en dólares, y 20 000 millones 
en pesos.
Algo de lo que tal vez nosotros no nos percatamos bien, 
es de que no se trata solamente de los ahorros de la 
población. No, es más grave; porque es que en Argentina un 
porcentaje alto de los salarios se paga a través de cuentas 
bancarias, de manera tal que la empresa te deposita tu salario 
en una cuenta bancaria, y esta restricción quiere decir que tu 
salario corriente tampoco lo puedes sacar. Tú lo puedes 
necesitar para pagar la electricidad, la casa, el gas, es un 
dinero que te ganaste, pero, si está por arriba del límite 
establecido, no lo puedes sacar, acumúlalo ahí. Y se habla de 
que se van a poner en depósito, a plazo fijo, 
obligatoriamente, y que a partir de enero del 2003 es que se 
empezará a devolver.
	Yo hasta quería haber dado una explicación más en 
detalle, pero es tan confuso todo lo que se ha dicho y todo lo 
que se está haciendo, y tantos cambios constantes, que se 
produce una tremenda frustración, no solamente en el pueblo, 
el nivel de estrés, de problemas psíquicos de los trabajadores 
bancarios es altísimo. Hay información sobre eso, de 
insomnios, de que tienen que estar tomando ansiolíticos, una 
cosa terrible, porque la cara visible del banco es esa persona 
que está ahí en la ventanilla y que, a veces ni sabe, ni le 
puede decir al que llega qué puede hacer, qué no puede hacer. 
¿Puedo sacar dinero? ¿No puedo sacarlo?
Una cosa sí está clara: no puede sacar sobre ciertos 
límites, y, segundo: dólares no va a sacar nadie. A mí me 
parece que eso sí está clarito. Las promesas que se hicieron 
de que se podían sacar los depósitos en la moneda original, 
que el que tenía depósitos en dólares sacaría dólares, eso se 
lo llevó el viento, simplemente va a ser en pesos. Un peso que 
se devaluó a una tasa de 1,40, pero para transacciones 
oficiales, que es a la que devolverían una parte, tal vez, de 
su dinero, de acuerdo con los límites establecidos; pero esa 
persona si quiere comprar dólares, tiene que comprarlos en el 
mercado libre y ahí se ha llegado a cotizar a 2,15 el dólar, 
ahora está a 1,85, el Banco Central ha intervenido para evitar 
una mayor devaluación.
En mesas anteriores hemos hablado de los límites de los 
depósitos y siempre me gusta recordar que, para cubrir sus 
gastos, un argentino, por ejemplo, necesita, para su factura 
de electricidad mensual, 70 dólares, aproximadamente, para una 
familia de cuatro personas; los servicios de gas, 35 dólares 
mensuales; el agua, 30 dólares mensuales; la casa, dependiendo 
de los barrios —como en todos los lugares—, puede ser más o 
menos barata, entre 300 a 1 000 dólares. Yo sé que esos 
números pueden parecer para nosotros algo irreal, exorbitante, 
¿no?, porque es verdad, en Cuba se está acostumbrado a que una 
factura de electricidad el promedio son 13 pesos, que serían 
50 centavos de dólar en el año. Que, por cierto, aprovecho 
nada más para decir que la prensa extranjera, con frecuencia, 
para establecer comparaciones, dice cuánto gana un cubano en 
dólares dividiendo su salario por la tasa de cambio de CADECA; 
pero jamás dice, utilizando el mismo método, que un cubano 
paga 50 centavos de dólar de electricidad, o un dólar de 
alquiler, o puede comprar, prácticamente, la factura de un mes 
de alimentos básicos a precios subsidiados para cuatro 
personas, por alrededor de dos dólares.
Ahora, en este período se produjeron los sucesos más 
increíbles y, como se ha dicho aquí, si no fuera tan dramático 
el tema, realmente son hasta pintorescos, en algunos casos, 
como vimos la familia esa que fue a pasar sus vacaciones al 
banco.
Randy Alonso.- En un banco.
Francisco Soberón.- Sí, es una cosa increíble.
Fíjense también lo que decía el propio Duhalde, con 
relación a estos fenómenos que ocurrieron durante este 
período.
Decía Duhalde: “Existe la denuncia que se ha hecho en 
este Congreso, acerca de la probable ilegalidad de la remisión 
de parte de esos fondos con maniobras al exterior.” Cuando 
dice, “parte de esos fondos”, él se estaba refiriendo a los 
65 000 millones dólares que fueron atrapados en el foso de 
cocodrilos.
Randy Alonso.- Sesenta y cinco mil millones de dólares.
Francisco Soberón.- Sí, 65 000 millones de dólares que 
fueron atrapados en ese foso.
Y él decía: “Hay que investigar seriamente esas 
sospechas, porque se debe garantizar que quienes hayan robado 
el dinero” —lo dijo el presidente Duhalde— “de la gente, y 
quienes no han encontrado a los que robaban, vayan presos.”
Veamos rápidamente algunos casos dramáticos. Aquí tenemos 
un señor, buenísimo, noble, que los vecinos lo admiran, lo 
quieren, que llegó con una granada al banco, un insulino 
dependiente, un diabético, que requiere insulina; hay que 
decir que, el tratamiento con insulina de un mes, requiere 
alrededor de 45 dólares para comprársela allí en Argentina, 
esa misma insulina que aquí nosotros la vendemos a 1,25 pesos, 
igual; o sea, el mismo tipo de insulina, la misma dosis, 
etcétera, que aquí se vende a cuatro centavos de dólar, allá 
cuesta alrededor de 45 dólares.
Ahora, el hombre llegó con una granada y dice: “O me dan 
mi plata o volamos todos.” Y, por supuesto, ante una forma 
tan persuasiva, le dieron la plata (Risas.) Después lo 
cogieron preso. Dice: “Aunque la policía intentó recuperar el 
dinero que Norberto había recuperado, no pudo dar con los 
billetes, ahora solo él sabe dónde están”, y, por supuesto, 
en un banco seguro que no van a estar (Risas). Dicen aquí los 
vecinos: “Todos en la cuadra tienen un excelente concepto de 
él, 'vecino de lo mejor, buenísimo, muy solidario', se 
cansaron de repetir ayer, al ser consultados por este diario 
los vecinos, 'lo que hizo lo hizo caliente e indignado'.” 
Dice el periódico que Norberto es insulino dependiente, su 
cuadro es severo, tiene que inyectarse la sustancia dos veces 
por día y ha tenido en varias oportunidades comas diabéticos.
Ahora, el toque de simpatía casi se puede decir aquí es 
que el pobre Norberto está acusado de “extorsión”, por haber 
llegado con la granada a que le dieran su dinero, el hombre 
ahora tiene que enfrentar cargos de “extorsión”.
Entonces decía el periodista que han recibido muchas 
llamadas, dice: “De cada 10 llamadas, nueve y medio se 
solidarizaron con él y lo apoyaban”, contó un periodista de 
Radio Tandil, uno incluso advirtió —uno de los que llamó—, 
que si el hombre quedaba preso, organizarían una pueblada.” 
Me imagino un cacerolazo o algo de eso.
Hay también cables que llegaron sobre el tema de las 
reservas del Banco Central. Las reservas argentinas llegaron a 
ser 24 000 millones de dólares, y este es un cable que leo, 
del Clarín, jueves 27 de diciembre. Dice: “Aunque los números 
del Central” —quiere decir del Banco Central— “aseguran 
que las reservas líquidas, que incluyen oro y divisas llegan a 
los 14 300 millones” —o sea, ya serían aproximadamente 10 
000 menos que los que llegaron a tener—, “las versiones que 
circulan en el sistema financiero sostienen otra cosa. 
“Según esos rumores, al abrir la caja se encontraron con 
unos 3 500 en efectivo y el resto en papelitos, sostuvo un 
banquero, en referencia a la sorpresa que recibió el lunes el 
secretario de Hacienda, Rodolfo Frijeri.”
Realmente, he tratado después de revisar bien, ha habido 
muchas informaciones contradictorias, es posible que este 
número sea así inexacto. Puede ser un poco más, un poco menos, 
pero no deja de explicar la situación, vamos a decir, de 
absoluta incertidumbre que existe con una cosa tan seria como 
las reservas del Banco Central.
Por aquí otro cable: “Aseguran que el gobierno de De la 
Rúa sabía de la caída de las reservas del Banco Central”, 
refiriéndose a esto. “El director del Banco Hipotecario, 
Julio Macchi, sostuvo hoy que el gobierno de Fernando de la 
Rúa sabía que las reservas del Banco Central se caían, y 
afirmó que se le mintió a la gente al no ponerla en 
conocimiento de la verdadera situación de las finanzas 
argentinas.
“¿Cómo es que teníamos las reservas suficientes para 
aguantar el 1 a 1 y a la mañana siguiente se volaron y hubo 
que devaluar?, se preguntó Macchi, quien remarcó que una de 
las mayores fallas es que los gobernantes que estaban en 
conocimiento de esto le mintieron a la población.”
“El expresidente de la Bolsa de Comercio porteña estimó 
que los funcionarios deberían estar en conocimiento de cómo 
estaba la situación, pero la falseaban y la desdibujaban.” 
Otro cable dice, “la justicia argentina profundiza 
investigación sobre fuga de depósitos.” 
“Una parte de ese dinero, del dinero que está ahora en 
depósitos, que no se le devuelve al pueblo, según dijo la 
fuente, ‘había salido del país mediante maniobras marginales 
que escaparon a los controles oficiales. Investigamos si los 
bancos hicieron autopréstamos y préstamos a empresas que no 
podían devolverlos o a empresas fantasmas, y si utilizaron 
bancas off-shore’ —o sea, bancas ubicadas fuera del 
territorio, en paraísos fiscales con muy pocos controles—, 
'para sacar dinero del país, provocando un vaciamiento de los 
bancos, y si parte del dinero transferido era el de los 
ahorristas'. Hasta el presidente Duhalde dijo que hay indicios 
de que mucha plata se fue ilegalmente del país.”
Pero ahora, ya hay algo aquí que, incluso a nosotros nos 
sorprendió un poco, por lo poco común de una denuncia de este 
tipo.
“El diputado Franco Caviglia, del también gobernante 
Peronismo, sostuvo este domingo, en diálogo con Radio América 
que, 'vamos a empezar a hacer las investigaciones preliminares 
con la policía aduanera. El Legislador insistió en un pedido 
de informes al Poder Ejecutivo para que el Banco Central y la 
Aduana revelen si las entidades bancarias sacaron divisas al 
exterior poco antes del congelamiento bancario.” Yo todavía, 
leyendo el cable, hasta aquí pensaba que estaban hablando de 
transferencias electrónicas, como es lo normal, de depósitos 
que se giran al exterior por vía bancaria. No señor.
Sigue el cable: “Caviglia recordó que entre los días 20 
y 30 de noviembre, unos 358 camiones pertenecientes a las 
empresas transportadoras de caudales” —o sea, empresas como 
la SEPSA—, “Juncadella, Brick y Vigencia, fueron hasta el 
aeropuerto argentino, donde fugaron del país una importante 
suma de dinero. No quiero yo sumarme a esta acusación. Hay que 
ver, esta es una investigación; pero esto da la idea de una 
operación tipo Bonny and Clyde. Ya esto no es una cosa 
sofisticada. Es más, Bonny and Clyde palidecerían de envidia, 
el sueño de un desfalcador de un banco, llevarse 358 camiones, 
si fuera verdad.
Este otro cable habla de allanamientos, porque la 
justicia está actuando. Dice: “La policía confirmó que los 
operativos se realizan a pedido del juez federal de turno” —
o sea, hay allanamiento en los bancos—, “Norberto Oyarbide, 
a raíz de la denuncia presentada” —otra denuncia— “por el 
abogado radical Juan Carlos Iglesias.
“Iglesias pidió que se investigue la presunta fuga de 
unos 20 000 millones de dólares desde el 1º de noviembre 
pasado hasta que se impusiera el denominado Corralito.
“La denuncia que investiga Oyarbide fue presentada por 
los abogados Isaac Damsky y Augusto Veronelly, quienes 
acusaron de defraudación al expresidente Fernando de la Rúa, 
al exministro de economía Domingo Cavalho y al renunciante 
titular del Banco Central Roque Maccarone”; o sea que no 
solamente hay este tipo de allanamientos a los bancos, hay 
también acciones contra el expresidente y el exministro de 
economía, el extitular del Banco Central.
Ahora, otro cable dice: “Los depósitos de mayor monto ya 
se fueron del país”, no sé cuánto. Bueno, había datos que 
decían que solamente unos días antes de que se pusiera el 
Corralito, que parece que fue un secreto un poco conocido por 
alguna gente que sí tenía bastante dinero en el banco, se 
retiraron 5 000 millones de dólares.
Por supuesto, cuando vemos cosas como estas no podemos 
dejar de analizar que nosotros, en Cuba, donde supuestamente 
hay todas estas violaciones de los derechos humanos, tenemos 
un presupuesto en asistencia social de 2 300 millones de pesos 
y que en los más terribles momentos del período especial nunca 
un jubilado nuestro fue a un banco y su modesta pensión, la 
que tenemos recursos para poderle pagar, se le dejó de abonar. 
Creo que a ningún dirigente de este país le puede haber pasado 
por la cabeza utilizar como moneda de cambio a nuestros 
jubilados, utilizar a la población que tanta confianza tiene 
aquí en el sistema bancario con cerca de 5 millones de 
cuentas.
Randy Alonso.- Muy por el contrario, Soberón, en este 
momento la Revolución lo que hace es programas también para 
una mejor atención a esos jubilados.
Francisco Soberón.- Exactamente, todos los programas 
sociales, que sería interminable si los expusiéramos aquí, que 
precisamente se privilegia ese tipo de gastos, lo que habló 
Felipe de las computadoras en las escuelas, los programas que 
el Comandante está llevando a cabo con tanta fuerza, los 
trabajadores sociales, para que cada cubano que lo necesite 
tenga un trabajador social que lo asista, y Cuba no tiene esas 
riquezas, desafortunadamente, que tiene Argentina, en términos 
de riquezas materiales; sí tenemos un pueblo, por supuesto, 
que —como se ha dicho— es nuestro mayor capital, pero 
tenemos también un bloqueo; más bien una guerra económica que 
nos ha tratado de ahogar durante 40 años, y esas son las 
circunstancias en que hemos podido garantizar que nuestros 
jubilados cobren sus pensiones, y, por supuesto, en esta misma 
tribuna el Comandante, hace escasamente dos meses, le ratificó 
a nuestro pueblo que sus depósitos siempre serán respetados, 
como siempre la Revolución ha hecho, y eso, simplemente, 
Randy, la consecuencia es incremento de los depósitos en los 
bancos, o sea, confianza plena de la población, credibilidad 
absoluta en sus dirigentes y en el Comandante principalmente.
Ahora, quisiera terminar con una mención a un artículo, 
creo que fue incluso un artículo editorial que apareció en el 
Wall Street Journal. Como se sabe, el Wall Street Journal, yo 
creo que pudiéramos decir que es el principal vocero de los 
intereses financieros y comerciales de Estados Unidos. Vamos a 
decir un vocero autorizado del establishment que refleja 
opiniones de los que, de una u otra forma, gobiernan y mandan 
realmente en ese país. 
El título no puede ser un título más ofensivo: 
“Argentina camino de convertirse en república bananera.” 
Ofensivo y también un poco contradictorio, porque busqué en el 
diccionario república bananera, tuve esa curiosidad, y un 
diccionario norteamericano la define: “País de la América 
Latina que está bajo la excesiva influencia económica de 
Estados Unidos.” Así es como define un diccionario 
norteamericano qué cosa es una república bananera, ellos 
mismos. Por favor, nadie se vaya a ofender, son los 
norteamericanos los que hacen esa definición, yo me limito a 
darla a conocer.
Realmente es un artículo que no pudiera ser más ofensivo, 
yo te diría que refleja un desprecio irritante para 
cualquiera. Comparan lo que está sucediendo en Argentina con 
el guión de una película, de una comedia de Woody Alleen. 
Dicen: “Parece como si los guionistas de esta película 
estuvieran diseñando ahora la política económica de Argentina, 
porque las nuevas reformas de ese país son ciertamente locas. 
Las políticas son tan malas que quizás, incluso, el Fondo 
Monetario Internacional tendrá cuidado de entregar más fondos 
en una acción de rescate.” Con el propio presidente Duhalde, 
este artículo es muy irrespetuoso. Realmente nosotros nos 
sentimos, como latinoamericanos, ofendidos con ese artículo.
Ahora, ¿cómo termina el artículo? Dice: “A pesar de todo 
esto, Argentina continúa pidiendo” —cuando dice “a pesar de 
todo esto” es todo lo que dice de todos los errores que 
supuestamente cometen, de que la política no sirve, de que es 
una locura— “entre 15 000 y 20 000 millones de fondos nuevos 
al FMI, y el FMI y el Tesoro de la administración Bush 
continúan diciendo que hablarán, solamente si Argentina 
presenta un plan correcto. Pero un país que se comporta, como 
lo hace Argentina, no merece ni la esperanza de ayuda 
internacional; se merece ser desterrado de los mercados de 
capital de todo tipo, privados y oficiales. Si Argentina desea 
seguir el camino de Haití, ese es su problema, aunque sea una 
tragedia para su pueblo” —por supuesto, irrespetuoso también 
el artículo con nuestro hermano país, Haití—; “pero hasta 
que no vuelva a respetar los derechos privados y el precepto 
de la ley, Argentina se merece ser tratada como cualquier otra 
república bananera.”
Realmente es un papel muy triste el que ha asumido la 
Cancillería argentina al ir a Washington a ponerse a las 
órdenes de un amo que tanto desprecio siente por el país que 
ellos deberían representar dignamente.
Eso es lo que quería decir.
Randy Alonso.- Bueno, Ministro, y cuánta diferencia de 
lo que nuestra cancillería, a lo largo de todos estos años, ha 
hecho en defensa de los derechos de nuestro pueblo, a esa 
cancillería que, lejos de defender los derechos de su pueblo, 
las inquietudes de su pueblo, lo que se dedica es ponerse a 
disposición de ese amo.
Quiero agradecerle a usted, al Canciller, al resto de los 
panelistas que me han acompañado en esta tarde; agradecerles a 
los invitados que hemos tenido en nuestro estudio, a la 
delegación de Izquierda Unida de España que nos ha acompañado 
especialmente en esta mesa redonda, al compañero Lage, y, por 
supuesto, en especial, agradecer la presencia de nuestro 
Comandante en Jefe en esta mesa redonda de hoy.
Queridos compatriotas:
La genuflexión anida en la cancillería argentina. Cada 
viaje de un canciller argentino a Washington en la última 
década ha sido un ejercicio de pleitesía y humillación ante el 
poderoso. Antes lo hicieron Di Tella y Giavarini. Ahora le ha 
tocado su turno al señor Ruckauf, todo un maestro de la doblez 
moral, quien ha salido de la capital norteamericana con una 
fuerte jaqueca.
Cuando el pueblo argentino vive tan dramática crisis y 
carece de los más elementales derechos humanos, como el de 
alimentarse y tener acceso a los servicios de salud, la 
cancillería argentina, lejos de salir a defender los derechos 
y reclamos de su angustiado pueblo, airea con total desparpajo 
en la capital del imperio su pretendida acción “para que el 
pueblo cubano sea libre”; utilizando a nuestro país como 
moneda de cambio ante las exigencias de la potencia que, a 
través del FMI, ha convertido a la Argentina en el gran 
infierno que es hoy para su pueblo.
Indigna la cobardía y el poco valor moral de este 
Canciller y su cancillería, como duele en lo profundo que el 
pueblo argentino tenga que vivir tan triste momento. A ese 
querido pueblo le reiteramos nuestra solidaridad.
Argentina, ayer paradigma de los neoliberales, es hoy la 
mejor muestra de un sistema que quiebra las naciones y margina 
a los seres humanos. 
Cuba, mientras tanto, sigue construyendo el sueño de la 
sociedad más justa posible. Los pueblos, avasallados y 
preteridos, están de nuestro lado. Ellos son los que hacen la 
historia; los otros, los genuflexos y mezquinos, quedan 
olvidados en alguna oscura página de esa historia.
Nada nos detendrá en la batalla por nuestros sueños.
¡Por Cuba, con Fidel, seguimos en combate!
Muy buenas noches.

Néstor Miguel Gorojovsky
gorojovsky en arnet.com.ar

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Compañeros del exercito de los Andes. 

...La guerra se la tenemos de hacer del modo que podamos: 
sino tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos 
tiene de faltar: cuando se acaben los vestuarios, nos 
vestiremos con la bayetilla que nos trabajen nuestras mugeres, 
y sino andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios: 
seamos libres, y lo demás no importa nada...

Jose de San Martín, 27 de julio de 1819.

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