[R-P] RV: Descolonizando al descolonizador (2a. parte)
Néstor Gorojovsky
ngoro en indec.mecon.gov.ar
Mie Dic 11 13:41:12 MST 2002
Juan, citándome en relación a las propuestas de política económica
de ARS antes del 19 de diciembre (que formaron parte de sus
propuestas generales bajo la forma de los 15 puntos del MNyP):
"La propuesta afirma que la moneda de un país debe respaldarla
el mismo país, no LA MONEDA DE UN PAÍS EXTRANJERO ...
Juan de Cipayos.com ... solamente puede imaginar una
moneda válida en términos de dólar. Una moneda puede ser válida sin
tener una relación con el dólar, y sí una relación con los activos
internos de un país. Tanto con los activos existentes como con los
activos a ser producidos con esa moneda.... Si los impuestos se cobran
en "dinero" y el Estado respalda ese "dinero" que emite y que a
medida que se dinamice la economía se respaldarán en la recaudación
impositiva (efectos multiplicadores, etc.), entonces estamos ante una
moneda sin respaldo dólar."
Juan responde, críticamente a su vez:
"La propuesta dice textualmente BIENES DEL ESTADO como respaldo de la
moneda, y si tengo que elegir entre pagar con dolares o pagar con bienes del
Estado,
prefiero pagar con dolares, es decir con divisas... ahora bien, la divisa
dolar ...
no tiene respaldo en otra cosa que la percepcion sobre el poder
norteamericano. A cambio de dolares nadie te da nada, no veo porque nosotros
debemos entregar bienes del Estado en vez de papelitos verde
inconvertibles... y no veo como se defiende la soberania entregando bienes
concretos a cambio de ficciones (papel moneda)..."
El error monetarista fundamental de Juan, por supuesto, está en afirmar
que el papel moneda es una ficción. El papel moneda expresa la voluntad y
la capacidad de un Estado para existir y regir la vida económica de un país.
Juan puede verlo con claridad en el caso de los Estados Unidos, pero no
puede verlo con claridad en el caso argentino. Y esto es lo que yo llamo una
visión colonizada de la cuestión monetaria: aquello que los otros pueden,
nosotros
no podemos. Es más, como veremos más adelante Juan lleva esta visión
colonizada al extremo de exigir que comparemos la política monetaria
argentina con la norteamericana sin establecer primero el viejo "emparejá y
largamos"
de que hablaba Jauretche. La comparación con el extranjero siempre es
denigratoria para el país de uno, punto de partida de la colonización
mental. No ha
pasado en vano un cuarto de siglo de dictadura ideológica neoliberal...
El papel moneda no es una ficción, entonces. Puede tener respaldo físico o
no, pero eso es lo de menos. Sucede sin embargo que en ciertos momentos,
como cuando hay que salir de la ensoñación monetarista, puede ser
conveniente asignarle un respaldo físico más o menos creíble. Como la
Argentina no tiene
oro (gracias, entre otros, a Pedro Pou y sus congéneres), tenemos que
empezar
por donde podamos. En mi opinión el respaldo inmobiliario es poco creíble e
insuficiente, y habría que reforzarlo con un fondo de intervención surgido
de la venta obligatoria del oro argentino al Banco Central (a otro Banco
Central,
claro). Pero no estamos discutiendo esto. Vamos a lo que plantea Juan.
El respaldo oro y el respaldo "inmobiliario(?)" de la moneda propuesta
cumplen el mismo papel, que es el de brindar a quien recibe la moneda desde
el Banco
del Estado la certeza formal de que va a recuperar el valor de lo que tiene
en la mano
si desea ejecutar esa garantía. Pero el ABC de la economía y de la moneda
pasa por generar
las condiciones en las cuales ese deseo no surja, ni sea necesario. El
respaldo físico de
la moneda es como el "burro de arranque" del motor. Una vez que la economía
se pone en
marcha, lo que importa es la capacidad del Estado para cobrar impuestos y
por lo
tanto la relación de fuerzas entre el campo popular y el conjunto de las
clases adineradas.
Pero el virus del patrón oro (que eso es el monetarismo) ha calado tan hondo
en la
población que la primera medida para restaurar el papel del Estado está en
eliminar el equívoco conceptual del cual Juan mismo está dando el mejor de
los ejemplos.
A tal fin es preferible cimentar la moneda interna en los bienes del Estado
y no en _otra_ moneda, ajena e internacional, porque esta última solamente
puede
obtenerse por vía de exportaciones (bajos salarios o bajo consumo interno)
o de
endeudamiento externo (más Cavallo).
No se trata entonces, como afirma Juan, de que "a cambio de dólares nadie te
da nada,
entonces porqué nosotros vamos a hacerlo". Aquí no estamos viendo quién es
más guapo, sino cómo se genera una moneda que permita poner en movimiento el
circuito
económico y al mismo tiempo bloquee la extracción de riqueza a terceros
países.
Estamos hablando de una moneda inconvertible (y que, por lo tanto, en una
eventual ejecución
de la garantía formal por parte de algún particular impide su egreso del
país bajo la forma
de divisas: qué negocio sería entonces la ejecución?), y no de una "moneda
mundial" como el
dólar.
En último análisis, de lo que se trata es de llegar a que el valor de la
moneda inconvertible sea -al igual que el valor de cualquier papel moneda-
expresión del poder del Estado.
Luego, frente a una afirmación dura de mi parte sobre las privatizaciones,
plantea:
"Se puede privatizar sin enajenar, todo depende de quien se quede con los
beneficios y en que se gasten... ademas del marco regulatorio para el
control de la gestion."
Este planteo, que es el de Terragno, peca en el mejor de los casos de
ingenuo. Estamos viviendo bajo la etapa final de la decadencia del modo de
producción
capitalista a nivel planetario. Eso que se llama "globalización" y que en
realidad hay que llamar "globalismo" está íntimamente ligado a la caída
tendencial de las tasas de ganancia en las economías capitalistas maduras, y
a su
superación por vía de la seudo-realización financiera de los capitales.
Ninguno de los
países que participan de nuestras privatizaciones (otra cosa sería con
privatizaciones dentro mismo de esos países, al menos en teoría, porque en
la práctica sus
efectos son también desastrosos; no tanto como acá, pero desastrosos),
ninguno de esos países, decía, está dispuesto hoy a aceptar un marco
regulatorio que
no garantice una tajada sustancial de plusvalía periférica para aceitar las
ruedas de sus propias maquinarias económicas. En un país como la Argentina,
y en
relación a los servicios públicos, privatizar es enajenar y extranjerizar. Y
en relación a los servicios públicos estratégicos, extranjerizar es entregar
el
control del país a sus enemigos directos o indirectos. Aquí no hay marco
regulatorio
que valga. Me asombra, en realidad, que Juan no haya atacado ESTE aspecto
del
programa de ARS, que es decididamente débil.
Acerca de las consideraciones sobre el peronismo y el deseo de Juan de que
sea un partido o movimiento socialista: hasta ahora no se ha podido ver al
peronismo luchando por el poder obrero en el Estado y la colectivización de
los medios de producción. Más bien lo he visto en otro camino. Lo que el
Gral. Perón (a quien Juan, afectuosamente, llama "el Viejo") haya dicho en
tal o
cual oportunidad debe entenderse, como en el caso de cualquier político, en
el
contexto de lo que el Gral. Perón _hizo efectivamente_. Y lo que hizo fue
desarrollar el capitalismo argentino hasta el preciso punto donde ese mismo
desarrollo
ponía en tela de juicio el derecho de propiedad, cuando para seguir llevando
adelante
la revolución nacional hacía falta empezar con expropiaciones masivas en el
campo. En ese momento (1955), Perón se apartó del escenario político pese a
que la
situación militar le era favorable. Pospuso así una opción de hierro ("Yo
hubiera podido ser el primer Fidel Castro"... pero no lo fue!) y finalmente
otros
(Menem, Cafiero) tomaron la decisión por él.
Juan me habla luego del "eclecticismo teórico", como "a la vez una ventaja
y una desventaja del peronismo". Bueno, una cosa es el "eclecticismo
teórico" entendido como desprejuicio a la hora de elegir las lecturas, y
otra cosa es -amparado en ese eclecticismo teórico que deriva así en
nominalismo
("el peronismo es el peronismo, y ya está")- que no se puede caracterizar en
términos de proyecto de clase el proyecto peronista. Como veremos en
seguida, también Juan, que es hombre conocedor al menos de la historia del
movimiento
socialista en Rusia, cae en este pecadillo.
Ante nuestro planteo, Juan nos presenta una versión de la vida
económica y social que -y no por casualidad- revela profundas raíces
en el pensamiento anarquista, con un sí es no es saintsimoniano. Claro,
los intelectuales peronistas tienen una fuerte tendencia a ser eclécticos en
sus lecturas -aunque también suelen escapar de los marxistas nacionales como
el
perro del agua fría (y no digo que sea el caso de Juan, ojo!)- pero cuando
se trata de filiar el peronismo dentro de la vasta corriente del pensamiento
humano
tienden a escabullir el bulto afirmando que el peronismo carece de todo
antecedente y que sus ideas están completamente desgajadas del decurso
histórico del
pensamiento humano. De allí que Juan desconozca cuánto hay de
Proudhon (pensamiento pequño burgués) y de Saint Simon (pensamiento burgués)
en las siguientes líneas:
"Yo diferencio a los productores de plusvalía de sus apropiadores. Hay una
sola clase de hombres, los que trabajan (aunque esten desocupados), el resto
son parasitos. Que se
le pague a los empresarios su misera participacion real en la produccion de
plusvalia... ademas las grandes empresas ya son "sociales" es decir sus
dueños no producen nada...
Aguante el accionariado obrero del segundo plan quinquenal!!!"
Ninguna de esas definiciones responde a la siguiente pregunta:
"¿El peronismo, promueve la eliminación de la relación salarial, o por el
contrario promueve su generalización?" Esa pregunta es la que define si uno
es
socialista o no.
Y no hay modo de evadirla. No es malo en sí mismo responder a favor de la
relación salarial. Lo malo es defender su generalización afirmando que se
está en contra. El salario siempre es "injusto", y los empresarios, para un
socialista, no
tienen ninguna participación en la producción de plusvalía. Quien piense
otra cosa está en
todo su derecho, pero no es socialista. Si tampoco se quiere ser burgués,
qué se es?
Luego Juan hace unas referencias a hechos de sangre protagonizados por
socialistas, metiendo a Ebert y Trotsky en la misma bolsa y a Rosa
Luxemburgo y los
anarquistas de Kronstadt en otra. El método mismo revela la endeblez de la
crítica, así
que espero a otro mensaje, más claro, para responder a ese ataque.
Volvamos ahora a la crítica que hace Juan del documento de ARS.
"Recurre a la fraseolgia patriotica por dos motivos:
1) para encubrir que es mas de lo mismo (y que no tiene patillas)
2) porque nunca dije que ARS fuera boludo y evidentemente el tipo capto el
espiritu de epoca..."
De atrás para adelante: Qué espíritu podía captar antes del 19 de diciembre?
Y si lo que busca es "encubrir", ante quiénes busca hacerlo? Ante los
boludos que
lo vamos a votar, que incluyen la mayoría del pueblo argentino? Esto se
llama
pecado de soberbia, de tu parte, Juan...
Luego, pregunta, minimizando un hecho trascendental y eliminando algunos
hechos adicionales:
"¿Que es lo que llevo acabo en su semana? Lo unico piola fue lo de la deuda
y lo hizo con el acuerdo del mismo Congreso que despues eligio a Duhalde...
¿fue proyecto o fue crisis?"
No es cierto que fuera "lo único piola". Pero deseo realzar la afirmación
de Juan:
"Lo único piola fue lo de la deuda". Nada más. Nada más?????? Nada
menos!!!!!!!
Y además lo hizo "con el acuerdo del mismo Congreso que despues eligio a
Duhalde" (Juan oculta que para elegir a Duhalde ese mismo Congreso derrocó a
ARS). Aquello que debería ser un mérito se transforma, en la pluma de Juan,
en un demérito.
Pero la argumentación de Juan es insostenible. Para él, ARS es un carterista
de la política. A los fines de la discusión, aceptemos esta caracterización
(con
la que por supuesto no concuerdo). Resulta que el punguista, en medio de un
apriete de
la policía a un pibe de la calle, viene, le saca el revólver al cana y da
intervención a un juez que pasaba por allí y se hacía el idiota ante el
flagrante abuso de autoridad.
"Lo único que hizo el punga", dice Juan, "fue impedir que el cana matase al
chico impunemente".
Y agrega: "Para colmo recurrió a un juez corrupto del régimen que luego
liberó
al policía" (para lo cual mete preso al pobre carterista, agrego yo)
En cuanto a su llamado a no votar por ningún candidato, lo resumo en dos
preguntas:
a) qué vas a votar, Juan, si en segunda vuelta vas a tener que elegir entre
Menem (o un candidato consensuado entre Duhalde y Menem) y Rodríguez Saá?
Vas a votar
también en blanco?
b) suponiendo que no sos suicida, y que votarías contra Menem, porqué no
hacerlo ya en primera?
Todo lo demás, Juan, es conversación bonita. Pero no tiene efecto alguno.
Ta lueguito...
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