[R-P] KAIXIAN CHEN, PROFESOR DELITERATURA Y TRADUCTOR DE BORGES AL CHINO
leo cofre
lcofre en all-kom.com.ar
Dom Dic 8 22:33:42 MST 2002
KAIXIAN CHEN, PROFESOR DE
LITERATURA Y TRADUCTOR DE BORGES AL CHINO
"Borges contiene casi toda la cultura occidental
"Borges contiene casi toda la cultura occidental" Sufrió años por la
revolución cultural, que lo envió al campo a vivir como un campesino y ser
"reeducado". En los años setenta volvió a estudiar castellano, que habla a
la española, y se transformó en uno de los principales traductores de
literatura latinoamericana al chino, especializado en Borges. Un autor que
encuentra universal, profundamente occidental y... exótico.
Por Andrew Graham-Yooll
-¿Cómo llega usted a especializarse en literatura latinoamericana?
-Estudié en China y en México. Tengo un acento español y a veces tengo
tonalidades mexicanas. Eso es porque aprendí el español de España en la
China. El sistema de enseñanza en China todavía sigue usando la
pronunciación de España. Para nosotros es preferible la pronunciación
española, de esa manera no se cometen errores ortográficos. Por ejemplo, si
yo digo zapato en español es un zapato, en Buenos Aires, puede ser un
sapato.
-Su especialidad es Jorge Luis Borges. ¿Cómo percibe a ese escritor desde el
chino?
-En un homenaje a Borges, la señora María Kodama habló del orientalismo en
la literatura de Borges. Pero nos resulta muy difícil detectar su
orientalismo. A nuestros ojos, ese orientalismo es distinto al orientalismo
que nosotros percibimos. Por ejemplo, para nosotros Las mil y una noches es
una obra occidental, porque estamos más al este que el Medio Oriente, que
muchos llaman Asia occidental. Borges contiene casi toda la cultura
occidental. Desde la mitología griega a la nórdica, además de los pasajes e
historias tomados de la Biblia. Todas esas cosas para los chinos son muy
poco conocidas. Borges tiene algunos elementos orientales, por ejemplo sobre
un filósofo chino (Zhuang Zhou). Y también menciona una enciclopedia china.
Pero creo que es un juego borgeano, el mezclar elementos orientales con
occidentales. Eso lo puede hacer Borges porque es un escritor universal.
Pero es muy confuso. Cita nombres y obras para confundir al lector acerca de
si es verídico o falso el dato. Confunde la ficción y la realidad. Borges
habla de muchos filósofos, muchos literatos, y a veces no se sabe si los
nombres que menciona son verdaderos o ficticios. A veces no se pueden
encontrar esos nombres en las enciclopedias, que se agrega a la dificultad.
-¿Cuántos años dedicó a los estudios de la literatura latinoamericana?
-Es una historia bastante larga. Empecé a estudiar el español en el año
1961. Entonces el sistema de educación en la universidad era de cinco años,
generalmente. Quería graduarme en julio de 1966. Pero en marzo y abril
comenzó la Revolución Cultural. Entonces se interrumpió todo y empecé a
trabajar en 1968. Bueno, no a trabajar exactamente. En aquellos años los
estudiantes graduados de las universidades iban a trabajar según la
necesidad del Estado. Debo decir, más bien, que en esos tiempos me envían a
trabajar a una institución elegida por las autoridades, no elegida por mí.
Yo fui al Instituto de Lenguas Extranjeras de Xian, que el mundo conoce
porque es donde luego se descubrió la tumba del primer emperador y el
ejército de estatuas de terracota.En aquellos tiempos los estudiantes
graduados que tenían destinos de trabajo decidido tenían que esperar hasta
que se les ordenaba trasladarse a sus puestos, aun cuando estaba en plena
vigencia la Revolución Cultural. No era como ahora, que los estudiantes
graduados tienen que hablar con las instituciones para ver si hay vacantes
posibles y si son necesarios, o dónde pueden ser colocados, para trabajar.
En aquella época no era así todavía, no había la libertad de escoger el
lugar de trabajo y solicitar que lo acepten. Se esperaba la decisión del
Estado o del partido. Durante la revolución yo estaba en la universidad como
parte de la acción popular. En el Instituto de Lenguas Extranjeras de Xian
fui enviado a trabajar para ser reeducado ideológicamente. Eramos educados
por los campesinos pobres y campesinos de capas sociales media e inferior.
Mao Tsetung creía que los campesinos pobres tenían una ideología más pura.
En opinión de Mao, los intelectuales estábamos muy contaminados por las
ideas capitalistas y revisionistas que imperaban en las ciudades. Debíamos
ser reeducados porque la enseñanza de los años anteriores a la Revolución
Cultural era principalmente burguesa, según Mao. Fui al campo para trabajar
dos años, cavando la tierra yparticipando en la siembra, y también en la
cosecha. Con ese trabajo en el campo olvidé casi todo el castellano que
había aprendido. Finalmente, en 1972, dejé el campo y recomencé los
estudios, y la enseñanza del español en la universidad de Xian. La
Revolución Cultural terminó en 1976, cuando cayó la "Banda de los Cuatro",
una conspiración en que estaban involucrados muy importantes funcionarios.
Mao murió en ese año, 1976, a los 83 años.
-¿Y se quedó ahí, en el Instituto de Lenguas Extranjeras?
-Sí, pero en 1979 me enviaron a estudiar en el Colegio de México, por dos
años. En México, entre 1979 y 1981 tuve profesores argentinos que me
enseñaron sobre Borges. En ese tiempo había varios argentinos. Recuerdo que
el escritor Noé Jitrik también trabajaba en el Colegio, pero se fue con una
huelga de profesores que protestaban por no sé qué cosa.Fue mi padre quien
me aconsejó estudiar la literatura de España y América latina, y
especialmente a Cervantes y a Jorge Luis Borges. Esa es la especialización
mía, pero también siento interés por la literatura en general de esos países
porque en China uno no se puede especializar tanto. Hay que tener en cuenta
que tenemos miles de años de historia, y hay mucho por aprender. Los
escritores contemporáneos que más me interesan son Gabriel García Márquez,
Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa. Quisiera tener más información sobre
Ricardo Piglia. No parece haber ningún argentino realmente importante en
este momento. Consulté a amigos y cada uno al que le pregunto me da nombres
de su elección que son diferentes al de otro que consulto. Por lo tanto, la
selección para mi estudio es un poco arbitraria. Recientemente hice traducir
unos cuentos de Fogwill. Y entre los españoles que más me gustan está Juan
Goytisolo, pero eso quizá sea porque traduje una obra suya, Juego de manos,
al chino.
-¿Sigue traduciendo a escritores hispanoamericanos?
-Antes traducía mucho, porque se podía hacer sin obtener los derechos de
autor. China no había ingresado aún en la organización internacional de
propiedad intelectual. Ahora ya no traduzco tanto, porque es necesario que
se apruebe una edición o tener el dinero para comprar los derechos de autor.
A veces, todavía hay problemas. Hay una editorial en Nanjing bastante grande
que quiere los derechos de autor para publicar a García Márquez,
especialmente Cien años de soledad. Pero García Márquez no quiere ceder. Se
quejaba mucho, guardaba rencor todavía por las ediciones piratas que antes
se editaron en China. Pienso que las condiciones son favorables para García
Márquez, le están ofreciendo cien mil dólares. Linda cifra ¿eh? De eso se
encarga la famosa agente literaria Carmen Balcells, en Barcelona. Todavía
administra a los autores importantes. Ella le dijo a un amigo mío que aún no
era momento de ceder los derechos a China. No sé por qué, con una cifra tan
buena... Por otro lado, Carlos Fuentes tiene muchas ediciones en chino,
desde sus obras más famosas hasta las más recientes. También estamos
buscando autores argentinos. Estoy tratando de coordinar algo con el cónsul
argentino en Shanghai, Miguel Velloso, que me ha ayudado mucho al enviarme
libros de escritores argentinos. El cónsul me mandó libros recibidos de los
autores, y yo me llevo otros desde aquí para leer. Vamos a ver si puedo
hacer algo.
-Usted dijo que su padre le aconsejó estudiar literatura latinoamericana.
¿Cómo eran sus padres?
-Mis padres eran intelectuales. Mi madre fue la primera soprano de China.
Estudió en Estados Unidos. Mi padre hizo sus estudios en la Universidad de
Wisconsin, recibió su doctorado en la Universidad de Yale, en los años
treinta, y era profesor de literatura inglesa en la Universidad de Nanjing,
donde ya había comenzado a enseñar en los años treinta, a su regreso de
Estados Unidos. Mis padres gozaban de prestigio nacional en China, por eso
fue que en la Revolución Cultural fueron tanduramente criticados. Mi padre
vivió hasta 1986, mi madre hasta 1990, por lo tanto vieron muchos cambios en
China.
-¿Qué tiradas tienen las ediciones de libros en China?
-El mercado decide ahora en China. La editorial quiere vender. Aunque
algunas veces el libro es muy bueno, no corresponde al mercado chino. El
público chino tiene una mentalidad diferente a la occidental. En China los
libros son relativamente baratos, entonces tienen que alcanzar cifras de
edición muy altas para ganar dinero. Las ediciones son de diez mil
ejemplares, ediciones más chicas, como acá, que muchas veces son de mil o
dos mil ejemplares, no sirven. En China ahora hay diferentes niveles de
escritores. Hay escritores profesionales que son contratados por el gobierno
a través de la Asociación de Escritores de su provincia o de su ciudad. Eso
quiere decir que tienen sueldo determinado, además pueden cobrar derechos de
autor por su creación literaria. No hay ese tipo de escritores en Occidente.
Por eso encuentro que los escritores de Occidente admiran mucho el sistema
chino. También hay escritores que se dedican a la creación por su propia
cuenta. Pero ellos tienen que trabajar en otra cosa. Pero si tienen mercado,
les va bien. El autor de una telenovela, por ejemplo, gana muy bien con sus
derechos.
-Usted va a hablar del sistema educativo chino, en Rosario y en el
Ministerio de Educación...
-Sí. El sistema es bastante complicado, distinto. En las universidades, el
ingreso es muy competitivo, porque la gente tiene el deseo de enviar a sus
hijos a estudiar. Pero eso se ve en todo el sistema. En las escuelas
primarias, secundarias y preparatorias (para el ingreso universitario) ya
los niños se están preparando y la competencia es muy fuerte, para llegar a
buenas carreras en buenas universidades. Ese es un fenómeno muy frecuente en
los países orientales. En Japón, en Corea, y en China. Un aspecto
interesante es el nivel de la concurrencia a los estudios. El horario de
trabajo a la mañana, por lo general, comienza a las ocho. Las clases en los
colegios también comienzan a esa hora. Pero a los alumnos escolares se los
ve en las calles a las 6.30 y a las 7 de la mañana yendo en bicicleta a sus
escuelas. Van a estudios preparatorios. La ciudad está aún tranquila. Sólo
se ve a los ancianos en las calles que salen a hacer su gimnasia... y a los
estudiantes. La escuela primaria es obligatoria y la secundaria lo es hasta
su primer nivel, que son tres años, hasta los quince. Después, en la segunda
etapa secundaria, hay un examen nacional muy duro para entrar en la
universidad. También hay un examen para pasar del ciclo básico secundario al
preparatorio, que son tres años. En la universidad tienen que cursar cuatro
años para la licenciatura, tres para la maestría, y tres para el doctorado.
El gobierno aporta cada vez más presupuesto a la educación. Se le da mucha
importancia. En los últimos años se están ampliando mucho los cursos de
maestría y doctorado. No es como acá, que parece ser estable. En China, por
ejemplo, si un año una universidad admite diez estudiantes para una
maestría, cada año agrega más, va subiendo a doce, catorce, y así.
-¿Cuándo comenzó esta reforma, esta ampliación de los estudios y el número
de estudiantes?
-Yo diría que en los últimos diez años. Las carreras preferidas creo que son
parte de un fenómeno universal, la tecnología, la informática, el comercio.
La ingeniería tradicional también, pero no es una carrera tan necesitada
ahora. En este momento, por ejemplo, a nosotros nos faltan profesores de
letras españolas. A la gente le interesa estudiar letras, pero al terminar
sus estudios no quieren ir como profesores de letras. Quieren ir a las
empresas, como traductores, o intérpretes, o como funcionarios en las
empresas de importación y exportación. El futuro ahí puede llevarlos a una
jefatura de departamento. Entonces no quierenenseñar español, o enseñar a
escribir en idiomas extranjero. Estudiarlos sí. La tecnología es lo que
atrae ahora.
enviar por e-mail version para imprimir arriba
Libero: Y colorín colorado...
Enviar
Imprimir
PRINCIPAL - SECCIONES - SUPLEMENTOS - ANTERIORES - BUSQUEDA - CONTACTO
KIOSCO/12 - REGISTRACION - PUBLICIDAD
© 2000-2002 Pagina12/WEB República Argentina - Todos los Derechos Reservados
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular