[R-P] Segun The Economist y El Pais nuestros basurerors ganan mucho dinero

Ricardo Stebanov ricardo en adea.freeserve.co.uk
Lun Ago 26 16:19:20 MDT 2002


Muy estimado Julio
Gracias por su mensaje, que tiene el solido fundamento de ser escrito con
serenidad y conocimiento. Reconozco, y no me averguenzo, que escribi el
mensaje encolerizado, y por ende el analisis sale desenfocado. Sus analisis
de los trabajadores de residuos es impecable. Alli tambien entra, como bien
usted dijo, el vital aspecto ecologico. Solo queria acotar dos cosas. La
primera, espero que no se haya malentendido, es mi inmenso respeto a esos
trabajadores. Yo fui toda la vida laburante (y desempleado) y tal vez por el
yugo que tuve que pasar toda mi vida siempre senti respeto y compresion
hacia los trabajadores, cualquiera fuesen. Quienes me conocen personalmente
sabrian a que me refiero. Desde hace muchos anios, por dar un vulgar
ejemplo, cuando voy a un bar no me siento y grito "!che, mozo!". Voy hacia
el o ella, le pido lo que quiero, y cuando llego el momento de garpar, otra
vez me levanto, me acerco a ellos, pago y adios. Hasta hace dias trabajaba
en una pizzeria, me echaron y ahora estoy desempleado (al menos ahora gozo
de libertad y tiempo para molestar al moderador con mis adoquines).
Quiero decir que el sentimiento tragico del trabajador, creo, no me es
ajeno. Mas aun, en los muchos anios de peregrinar en Rosario buscando
trabajo ( peregrinaje en el que casi siempre cai derrotado) recuerdo como si
fuera ayer el dia que fui a pedir trabajo de basurero (pagado, diferente al
oficio de cartonero que no tiene sueldo, pero siempre trabajando en lo que
los tanos llaman sin vueltas"inmondezza") a la empresa "9 de Julio". No
habia laburo. No era un mal trabajo, al menos para mi: 3 horas diarias,
sueldo cercano al basico de 8 horas y debia hacer footing unas 120 cuadras
(bueno para bajar la zapan). Incluso recuerdo haber hablado con un amigo de
un amigo para que me hiciese entrar, pero sin suerte. Recuerdo, ese muchacho
me conto que habia varios estudiantes universitarios haciendo la "maraton"
de 120 cuadras. En eso pensaba yo, en que podria pagarme los estudios.
Tal vez, alguien que no me conozca piense que me averguence el que los
diarios extranjeros hablen de nuestra pobreza. Nada mas erroneo. Aqui no
puedo probar eso, salvo al que me conozca.
Lo que me pone loco es el segundo punto que queria aclarar: lo que yo creo
(tal vez me equivoque, y la sangre hirviente me obnubile) es una injusta,
desfachatada, repugnante humillacion al pueblo argentino, porque solo unos
pocos trabajadores deberian estar haciendo esa actividad, en modo
organizado, con fuertes sindicatos que los respalden, medidas sanitarias y
de seguridad, y con sueldos justos y beneficios sociales. El resto deberia
estar haciendo su oficio o trabajo que tenian o deberian tener, y que no
tienen por culpa de la ideologia de esos periodistas y sus imperios.
Solo un reducido porcentaje de esos trabajadores deberia hacer lo que yo
intente en la empresa basurera de  Rosario (o como diria el negro
Fontanarrosa "imaginarse que uno es Johan Cruyff", porque la empresa 9 de
Julio tenia la camisa naranja y el 9 en la espalda, y uno corriendo como
loco como el holandes).
Lo vergonzoso no es trabajar con basura sino que un pais permita que se haga
en esas condiciones. Y creo que esos medios hijos de puta del extranjero
quieren hacernos escarmentar y mostrar nuestras miserias a otros esclavos
que osen revelarse contra el amo. Y gozan,  estoy seguro que su sadismo
llega a eso, con nuestra pobreza y sufrimiento. Y por supuesto no dudo por
un segundo que el decoro presentado por esos argentinos no puede, ni
siquiera, intentarse comparar con el de esas plumas esclavistas. Son de
distinta especie.

En su mensaje decia: "La administración de la ciudad de Buenos Aires acaba
de dictar una
legislación por la cual se pondrá la basura orgánica en bolsas de un color y
la inorgánica en bolsas de otro color, a efectos de facilitar el trabajo de
los cartoneros."
La cuestion ecologica me parece no importante sino vital, pero la defensa
del trabajo de gente honesta, entre ellos chicos, luchando heroicamente para
sobrevivir y no caer en el crimen, es considerado por el gobierno de Buenos
Aires? Nunca vivi alli, pero lo dudo. Cito dos frases de los trabajadores,
como ejemplo:

"Todavía hoy, la legislación vigente considera
ladrón a quien se lleva los residuos, y es ni más ni menos la que aplicó el
año pasado el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra,
cuando persiguió a los cartoneros y les decomisó los carros con mercaderías.
Los militares crearon una entidad para el tratamiento de los residuos en la
capital federal, que sigue en funcionamiento."

"Hasta el año pasado, los cartoneros tenían problemas con el Gobierno de la
ciudad de Buenos Aires. 'Nos retenían las carretas, nos sacaban la
mercadería', dice Lidia Quintero, que asegura que la policía sigue haciendo
de las suyas en algunas zonas".

Julio, recuerdo su aporte cuando el miserable de Scioli (festejados chistes
negros aparte) hizo esos comentarios inhumanos, tan bien respondidos por la
delegada cartonera : "Todavía hace poco el señor
Daniel  Scioli salió diciendo que no nos quiere por el asunto del turismo,
que le da vergüenza y que afeamos la ciudad. Yo le contesté que eso lo
tenían que haber pensado antes de fundir la Argentina, no ahora. Que la
culpa no la tenemos nosotros de quedar sin trabajo". Que clase media haya
repudiado semejante descaro e insensibilidad, como bien remarca usted, es
signo de los nuevos tiempos.

Un gran abrazo

ricardo







----- Original Message -----
From: Julio Fernández Baraibar <julfb en alternativagratis.com.ar>
To: <reconquista-popular en lists.econ.utah.edu>
Sent: 26 August 2002 07:52
Subject: Re: [R-P] Segun The Economist y El Pais nuestros basurerors ganan
mucho dinero




Lamentablemente, Ricardo, el autor del artículo de El País tiene
básicamente razón.
Ignoro cuanto hace que no vivís en el país, pero el paísaje que describe
el periodista catalán es el que todas las noches te podés encontrar en
Buenos Aires.
Es duro, pero el único destino que por ahora le da la Argentina a sus
hijos es el de cartoneros. Es cierto que el periodista no vincula esta
realidad con la presencia del neoimperialismo financiero español, los
negocios de Teléfonica y del BBV, el banco español dueño del viejo Banco
Francés y uno de los responsables del corralito y la expropiación del
ahorro argentino.
Y tiene razón, además, en que la participación de este nuevo y
miserabilísimo proletariado realiza una tarea de tratamiento de la
basura que las parasitarias empresas concesionarias de ese monumental
negocio no realizaban. Lo que demuestra la naturaleza perversamente
rentística del capitalismo semicolonial argentino.
Quiero informarte, Ricardo, que hoy existen cooperativas de cartoneros,
autogestionadas y que tienen como objetivo mejorar las condiciones de
trabajo de estos compatriotas. Los estudiantes de la Escuela de Diseño
Industrial, dependiente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la
Universidad de Buenos Aires, han diseñado un carrito para los
cartoneros, con lo que se manifiesta una de las paradojas de la Ley de
Desarrollo Desigual y Combinado: la coexistencia de altos niveles de
desarrollo tecnológico y de inteligencia social con condiciones
económicas y laborales propias de, en este caso, sociedades
recolectoras, no ya de los productos que la naturaleza espontáneamente
entrega, sino de los desechos que las clases sociales, vinculadas al
nivel capitalista-imperialista de la sociedad, generan. La
administración de la ciudad de Buenos Aires acaba de dictar una
legislación por la cual se pondrá la basura orgánica en bolsas de un
color y la inorgánica en bolsas de otro color, a efectos de facilitar el
trabajo de los cartoneros.
Lo interesante de todo esto, en medio de lo aterrador que significa
saber y ver a nuestros compatriotas, hombres y mujeres, viejos, adultos
y niños, sacando papel, plástico, cartón y todo tipo de residuo
reciclable de las bolsas de basura es la reacción crítica que produjeron
las declaraciones de ese parásito manco que es Daniel Scioli. Unánimente
la clase media porteña repudió sus dichos, cosa que no hubiera ocurrido
hace unos cinco años. Lo que ocurre es que hoy, quien más quien menos,
presiente un cercano futuro de cartonero.
Julio Fernández Baraibar
julfb en sinectis.com.ar









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