[R-P] La economía de un imperio global Por Henry C K Liu (1° parte)
Julio Fernández Baraibar
julfb en alternativagratis.com.ar
Sab Ago 17 12:35:50 MDT 2002
Disculpenme pero la arterioesclerosis o el Alzheimer esta haciendo
estragos conmigo.
Yo estaba seguro de haber mandado esta parte primera del artículo del
amigo chino Henry Liu, un broker de Manhattan, marxista y
revolucionario, que hoy vive en Hong Kong. Pero parece no ha sido así.
Aquí va. He hecho una traducción a vuelo de teclado, pero que, creo,
permite ser leída.
La economía de un imperio global
Por Henry C K Liu
Asia Times Agosto 14, 2002
El boom de la productividad en los EE.UU era tan milagroso como la
moneda que aparentemente lo conducía. No hubo ningún boom de
productividad en los EE.UU en las últimas dos décadas del siglo XX; hubo
un boom de importación. Es más, este boom fue conducido no por el
espectacular crecimiento de la economía americana; fue conducido por
deuda tomada por los países de bajos salarios produciendo esta riqueza.
O, para ponerlo en términos un poco menos técnicos, el boom económico
que hizo posible la actual hegemonía política de EE.UU fue alimentado
por los pagos de tributo de los estados vasallos mantenidos
perpetuamente al nivel de subsistencia por su propia adicción a las
exportaciones. Llamen a esto la teoría de la Nueva Roma sobre el
desempeño económico de los EE.UU.
Realmente, las exportaciones pueden ser benéficas para una economía si
ellas permiten que la economía importe como contrapartida bienes y
servicios. Durante el mercantilismo y bajo el patrón oro, por ejemplo,
una economía que producía recurrentes superávits comerciales lo hacía
básicamente acumulando oro, el cual confiadamente podía ser usado para
pagar las importaciones futuras.
En el actual sistema de comercio internacional, sin embargo, los
superávits comerciales acumulan dólares, una divisa aceptada como de
incierto valor en el futuro. Además estos superávitas comerciales en
dólar no pueden ser convertidos a la divisa propia del exportador porque
son necesasrios para evitar ataques especulativos sobre la divisa del
exportador en los mercados financieros globales.
Aparte de distorsionar la política interna, el sector exportador de la
economía china ha estado ejerciendo una desproporcionada influencia en
la política internacional china por más de una década. China ha estado
haciendo concesiones políticas en todos los frentes a los Estados Unidos
por miedo a perder el mercado norteamericano de donde proviene la
mayoría de sus reservas extranjeras, las cuales está obligada a
invertir en papeles de la deuda norteamericana. Esto es irónico, porque
de acuerdo a la teoría del comercio, un superávit comercial perpetuo
acompañado con un perpetuo déficit en la cuenta capital no es en el
interés económico de la nación exportadora. China no está sola en este
dilema. La mayoría de las economías exportadoras del mundo enfrentan
problemas similares. Esta es la base económica del unilateralismo
norteamericano en su política exterior.
Cuando los exportadores chinos invierten el excedente de la cuenta
corriente de China en activos financieros en dólar, la economía china no
se verá beneficiada por las exportaciones mienrtas salen de China más
mercaderías que las que entran a compensar el desequilibrio comercial.
La verdadera riqueza es entregada por los exportadores chinos a cambio
de papel, por lo menos hasta que un futuro déficit comercial permita a
China importar una equivalente cantidad de bienes en el futuro. Pero
China no se puede permitir un comercio equilibrado y mucho menos un
déficit comercial, porque los excedentes comerciales son necesarios para
mantener el crecimiento del sector exportador y el mantenimiento a largo
plazo del valor de su divisa en relación al dólar. La mayoría del
superávit comercial chino, entonces, debe ser invertido en cauciones
norteamericanas. Esta es la realidad económica del comercio
chino-norteamericano.
La brecha entre el valor percibido de las divisas de la economía
importadora (EE.UU.) acumuladas y el valor de esta divisa cuando las
inversiones en dólar son finalmente cobradas al precio del mercado
representa la diferencia final en la cantidad de bienes y servicios
finalmente recibidos entre ambas economías. Dado que el motor de los
desequilibrios comerciales son la divisa sobrevaluada del importador o
la divisa subvaluada del exportador, obviamente el comercio unilateral
puede solamente terminar cuando el exportador ha malgastado toda su
dilatable riqueza o el importador ha llevado el déficit a niveles que
exceden la buena voluntad del exportador para aceptar más deuda del
importador. Las políticas de los bancos centrales son generalmente las
culpables en esta materia, mientras conducen el flujo de inversiones en
la dirección de las economías de alto inerés, haciendo necesario el
desequilibrio comercial perpetuo. Otra forma de dilapidar la riqueza,
como la polución, los bajos salarios y beneficios obreros, el descuido
por el desarrollo doméstico
Interest rate policies of central banks y el aumento de la pobreza,
tanto en los sectores exportador y no exportador, son castigos asumidos
por el exportador.
China exportó 4,07 mil millones de pares de zapatos en el 2002, más del
2,55 % con respecto al año anterior. Pero el valor es estas
exportaciones, U$S 10,1 mil millones, significó tan sólo un incremento
de 2,48% sobre el 2000- El crecimiento real del valor por unidad fue,
entonces negativa. La provincia Guangdong es la región zapatera más
importante de China, con una producción anual del orden de los tres mil
millones de pares, lo que significa casi la tercera parte de la
producción mundial. Suponiendo que el número de obreros chinos haciendo
zapatos fuese constante, la productividad china en la industria del
calzado descendió en el 2001. De la única manera que la productividad
podría haberse mantenido en el mismo nivel o mejorado hubiera sido que
la industria del calzado china hubiese despedido a trabajadores,
contribuyendo a sí al creciente problema de la desocupación en China.
Las importaciones desde China son revendidas en los EE.UU. con un
beneficio marginal más grande para los importadores norteamericanos que
el que disfrutaron los exportadores chinos, que producen para el mercado
externo. En parte, esto tiene que ver con la abultada distribución de
costos en el país importador (EE.UU.) debido a la sobrevaluación de su
divisa y el más alto standard de vida en los EE.UU. fue posible, en
parte, por el crédito de los exportadores chinos. Así un juguete de U$S
2 que sale de una fábrica china es a U$S 3 una parte de un conteiner en
San Diego. En el momento en que un consumidor norteamericano lo compra
por U$S 10, la economía norteamericana registra U$S 10 en ventas
finales, menos U$S 3 de la importación, da un crecimiento de U$S 7 en el
Producto Bruto Interno. El aumento del PBI en relación al cociente de
importación es mayor que dos, en este caso es dos y un tercio. El
aumento del PBI en relación al cociente de exportación esa cero si los
U$S 2 del precio de la exportación se vuelve parte del excedente de la
cuenta de capital del importador. Si el 50% de los U$S 2 del precio de
la exportación es usado para pagar el retorno al capital extranjero,
entonces el cociente es de hecho negativo.,
Las cifras para otros tipos de productos varía grandemente, pero el
patrón es similar. Los 1,25 mil millones de importaciones a los EE.UU.
en el 2000 eran directamente responsables por algo así como U$S 2,5
billones del PBI estadounidense, casi el 28 % de su economía de U$S 9
billones.
Los U$S 400 mil millones de exportaciones chinas son directamente
responsables por un menoscabo de U$S 800 mil millones en el PBI chino
de U$S 1 billón comparado con un PBI en el cual esas exportaciones
fueran consumidas en el mercado interno. En otras palabras, si esa
producción no fuera exportada en absoluto, China casi duplicaría su PBI
, redirigiendo la productividad equivalente hacia el desarrollo interno.
Sobre la base de una paridad en el poder adquisitivo, el menoscabo en el
PBI sería cuatro veces máss grande. Cuanto más alto es el excedente
comercial a favor de China, significando con esto que son más los bienes
y servicios que se van de China que los que entran, más serio es el
impacto adverso en el PBI chino.
Observando los mayores márgenes disponibles en el país importador como
resultado de un desequilibrio en la tasa de cambio y entendiendo que la
comercialización y la distribución son operativamente menos eficientes
en relación a la producción, se puede observar que las importaciones
levantan la productividad aparente porque aumentan las ventas por
empleado si uno va desde el piso de la fábrica hasta el consumidor
final. Asimismo, cuanto más cercano está el piso de la fábrica a la boca
de expendio, más alta es su productividad aparente. A través de la
comercialización y la proximidad al cliente, el vendedor puede ganar
ventaja en el ensamble del pedido de la mayor parte de las
importaciones.
Así una empresa montajista norteamericana que importa las piezas que
necesita puede ganar en la venta final lejos del fabricante integrado de
ultramar que hace las mismas partes y las monta en el extranjero. En el
ámbito de la alta tecnología, la clave es el tiempo al mercado del
diseño innovador. Disimulando costos por medio del uso de reintegros al
personal en opciones de títulos (si alguien encuentra una traducción
mejor que la haga, el original dice: "of employee stock options for
compensation". Supongo que quiere decir pagar parte del salario en
acciones o participaciones en la empresa, un mecanismo que permitió
estafar a los trabajadores de Enron) (un tema de actualidad en los
medios empresariales norteamericanos) un residente en el país importador
puede usar la alta valuación de sus acciones, accionada por una
contabilidad creativa y unos artificialmente bajos costos de producción
y tasas de interés al país exportador, para acumular recursos para
posteriormente subsidiar los costos de producción del producto final,
sean estos software o hardware.
El contenido de la producto vendrá crecientemente de los bajos salarios,
del bajo margen de ganancia de las naciones exportadoras y la
intervención de la producción del montajista importador quizás pequeña,
más allá de mordisquear las partes importadas, será anunciada "ad
nauseam" como un producto norteamericano. Dell es un ejemplo clásico
como lo es el imperio de las licencias Disney.
Al cuantificar el tamaño del efecto de las importaciones sobre la
productividad agregada estadounidense, puede observarse una relación
directa con el déficit comercial. El aumento de la productividad
observada no es tan fuerte como parece según los datos adjuntados. El 4
% del aumento de la productividad citado en las estadísticas del
gobierno de los EE.UU. puede ser primariamente atribuido a un agudo
crecimiento de las importaciones. El aumento en la productividad neta es
mucho menor, en el orden del 1,8 %, desde que la revolución tecnológica
comenzó a afectar a la economía una década antes. Mucho del resto del
mejoramiento tiene que ver con la conducta cíclica normal de la
productividad, tanto como resultado de un aumento normal en la
utilización de la capacidad durante el tiempo del auge como de una
burbuja económica.
Hay otra medida del crecimiento del volumen del flujo comercial que
deriva de la apreciación del comercio medido en dólares. La medida del
comercio en dólares muestra una mejora creciente a raís de los intentos
de los tenedores de deuda norteamericana de Europa, de la OPEC y de
Japón para retener el valor del dólar creando una deuda denominada en
dólares en las economías emergentes que verdaderamente producen algo, en
oposición a los EE.UU. los que aumentan sus ingresos del exterior
principalmente a través del uso de protección internacional a la
propiedad intelectual.
Para el propósito de esta discusión, hace falta fijar la atención tan
sólo en el amplio índice del comercio dolarizado ubicado en una
tendencia ascendente, frente al intento de las economías altamente
endeudadas de los mercados emergentes para liberarse de la deuda
dolarizada a través de la devaluación de sus divisas. El propósito es
subsidiar las exportaciones, irónicamente haciendo la deuda en dólares
más cara en términos de la divisa local. El moderado impacto en la
inflación de precios de los EE.UU. también amplifica la tendencia
ascendente del índice del comercio dolarizado a pesar de la persistente
expansión del conjunto monetario norteamericano, también conocido como
alivio monetario o emisión monetaria. (Acá hay una ironía del autor muy
difícil de traducir, puesto que utiliza una expresión técnica
"persistent US expansion of monetary aggregates", tecnicismo de la jerga
monetarista usada para ocultar lo que en nuestro país se llama emisión,
y que nos está absolutamente prohibido.
Calibrando este crecimiento en el valor del dólar determinado por la
deuda, el volumen de las importaciones a los EE.UU. puede ser estimado
en relación con ese conjunto monetario. El crecimiento anual del
volumen de bienes embarcados a los EE.UU. ha permanecido en el orden del
15 % durante la mayor parte de los 90. Los EE.UU. disfrutaron un auge
económico cuando el dólar fue ganando base, y esto ocurrió cuando la
tasa de interés en los EE.UU. era más alta que la de los países
acreedores. Esto condujo al raro efecto de que, subiendo la tasa de
interés estadounidense, de hecho se prolongó el auge en los EE.UU, en
lugar de amenazarlo, porque causó un masivo flujo de liquidez en el
sistema financiero norteamericano, bajó la inflación de precios
importados, aumentó la productividad aparente e impulsó un ulterior
gasto por parte de los consumidores norteamericanos enriquecidos por el
efecto de riqueza, a pesar del ralentamiento en el aumento salarial.
Esto fue precisamente lo que el jefe de la Reserva Federal Alan
Greenspan hizo en los 90 en nombre de medidas preventivas contra la
inflación. La hegemonía del dólar permitió a los EE.UU. emitir dinero
para combatir la inflación, causando una burbuja de deuda. Para aquellos
que ven los EE.UU. como el nuevo Imperio Romano con una interminable
corriente de importaciones como botín de guerra, estos datos no caerán
como una sorpresa. Esto era lo que Greenspan quería decr con "la
hegemonía financiera" de los EE.UU.
La transición a la producción de ultramar es la fuente del auge de la
productividad en la "Nueva Economía" en los EE.UU. El crecimiento de la
productividad no atribuible a la importación de la productividad de
otras naciones es mucho menos impresionante. Mientras las cifras de los
índices de productividad publicadas por el gobierno muestran un aumento
cercano al 70% desde 1974, el aumento actual esta entre cero y 10 % en
muchos sectores si se saca de la ecuación el efecto de las
importaciones. Los menores valores son coherentes con la experiencia de
la vida real de los miembros de la clase obrera y la clase media "white
collar" (o sea de empleados y profesionales asalariados por las grandes
empresas.
Esta era de declinante recompensa al esfuerzo manual coincide con el
cambio reaganiano de pagar a los trabajadores con sus beneficios
sociales, mientras se promovían pesados subsidios a las corporaciones,
particularmente en los tempranos estadios del crecimiento de la empresa
a través de una política de impuestos a favor de las empresas e
indulgencia regulatorias.
Julio Fernández Baraibar
julfb en sinectis.com.ar
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