[R-P] Venezuela: Periodistas contra los medios y la colonización mental

Gorojovsky Gorojovsky en arnet.com.ar
Mie Abr 24 06:19:07 MDT 2002


De la lista Venezuela Bolivariana.

Mientras que en la Argentina, la fauna de periodistas cómplices con sus 
patronales se mantiene rozagante (e incluso en algunos sillones sindicales), en 
Venezuela las cosas parecen ser algo diferentes.
------- Forwarded message follows -------
To:             	"Venezuela Bolivariana" <venezuelabolivariana en gruposyahoo.com
Date sent:      	Tue, 23 Apr 2002 20:59:48 -0400
Subject:        	[Venezuela Bolivariana] Periodistas contra medios en Venezuela ante la CIDH



        Denuncia de periodistas contra empresas periodísticas

             Ante la conspiración mediática en Venezuela

                       [ Ver firmas al final ]

Los Jefes de Estado y de Gobierno de la III Cumbre de las Américas,
celebrada en Quebec, Canadá, del 20 al 22 de abril de 2001, suscriben
un documento en el que se comprometen a «fomentar la autorregulación
en los medios de comunicación, incluyendo normas de conducta ética».
Inspirados en este acuerdo entre 34 países, preocupados ante las
desviaciones del ejercicio del periodismo y del papel de los medios de
comunicación en Venezuela y convencidos de la necesidad de que en
otras latitudes se conozcan las prácticas abiertamente
antidemocráticas de algunos medios en el país, un grupo de periodistas
con amplia experiencia profesional, gremial y docente decidimos acudir
ante la Organización de Estados Americanos, en su sede en Washington,
el 14 de diciembre de 2001, para presentar nuestros argumentos y
denunciar las peligrosas actuaciones de algunos medios de comunicación
y sus intenciones desestabilizadoras contra un gobierno elegido
democráticamente por una indiscutible mayoría ratificada en seis
elecciones.

Estos planteamientos se recogen en el siguiente texto.

Periodistas venezolanos, hombres y mujeres, con una amplia y sólida
experiencia en el ejercicio profesional y comprometidos con el proceso
de transformación que vive el país, hacemos pública, mediante este
documento, la denuncia sobre la posición asumida por diversos medios
de comunicación miembros del Bloque de Prensa Venezolano y de las
Cámaras Venezolanas de Radio y Televisión, los cuales se ha erigido,
tal cual una agrupación política, en una fuerza opositora al gobierno
del presidente Hugo Chávez Frías, y que se expresa clara e
invariablemente en el contenido tendencioso, manipulado y tergiversado
de las informaciones diarias, dirigidas a la opinión pública a través
de los distintos medios. Esta denuncia la hacemos desde nuestra amplia
experiencia en el ejercicio de la profesión.

Debe quedar claro que respetamos y exigimos la libertad de expresión y
de información, privilegio del que han disfrutado, como nunca antes,
todos los medios de comunicación social del país durante los años de
este proceso. Y no nos oponemos a la crítica, porque este recurso
permite evaluar situaciones y corregir errores que pudieran lesionar
el derecho a la información que tiene todo ciudadano.

Si rechazamos y repudiamos esas informaciones que distorsionan la
verdad y los irrespetos a la dignidad de las personas, perversiones
completamente ajenas a la función de un medio de comunicación y al
papel que deben cumplir los periodistas en el ejercicio profesional.

Estas actitudes persiguen descalificar y violentar el modelo
democrático, participativo y protagónico de cambios que se vive en
Venezuela, elegido por abrumadora mayoría, libre y contundentemente en
el 1998, y ratificado en cinco sucesivas elecciones realizadas desde
esa fecha hasta la relegitimación de todos los poderes en julio de
2000. Queremos alertar también a la opinión pública sobre la actitud
hostigadora y ofensiva contra la investidura de las figuras del
Presidente de la República y de la Primera Dama, así como de las
ministras y ministros del Gabinete y del resto del equipo de gobierno,
por parte de los dueños y directores de la mayoría de los medios
adscritos al BPV y a las CR y TV.

Los medios que ya no son lo que deben ser

El rol de la oposición ha sido usurpado por algunos medios de
comunicación, circunstancia que ha acentuado peligrosamente su
carácter mercantilista y ha deformado totalmente la definición del
ejercicio de la función intermediadora que le corresponde, entre los
poderes constituidos y el pueblo venezolano. Además, esta deformación
trae como consecuencia la sistemática violación de la Resolución 59,
Artículo 1, de la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptada en
1946, cuando expresa:

     La libertad de información requiere como elemento
     indispensable la voluntad y capacidad de usar y no abusar de
     sus privilegios, requiere, además, como disciplina básica,
     la obligación moral de investigar los hechos sin prejuicios
     y difundir las informaciones sin intención maliciosa.

Y la Declaración de la Unesco sobre los medios de comunicación en sus
artículos: UNO: Racismo y desequilibrio en el flujo de información y
CUATRO: Participación esencial en la educación.

Como dice el manifiesto de Creadores, intelectuales y profesionales de
la cultura ante el país, publicado el día 10 de diciembre en Caracas:

     Lo que no puede arrogarse como derecho esa minoría, a riesgo
     de colocarse no sólo contra la voluntad popular sino también
     contra la ley misma, es convertir la disidencia en campaña
     desestabilizadora, o en descarada incitación al golpe de
     Estado y al magnicidio, que pretende doblegar, someter o
     simplemente chantajear a un gobierno fruto de la voluntad
     popular.

Esta confabulación en la que funcionan la mayoría de los medios de
comunicación social del país trae consecuencias lamentables para la
sociedad venezolana, que cada vez más carece de medios que transmitan
información veraz y oportuna y que merezcan su credibilidad. Vale
citar algunos ejemplos recientes:

a) el silencio cómplice para protegerse entre sí, lo que constituye
una flagrante violación de los Derechos Humanos. Recientemente, la
actitud asumida por un canal de televisión durante la conducción de un
acto musical público convocado por esa planta de televisión en la
ciudad de Valencia, lo hace responsable de un accidente en el cual
perdieron la vida 14 personas. La decisión colegiada de estos medios
fue la total censura a las informaciones y a los artículos de opinión
que se referían al tema durante los días siguientes al gravísimo
incidente.

b) La presión que ejercen a sus periodistas para que publiquen
informaciones sin haber sido confirmadas, basándose, el editor, en el
argumento de que «después se le dará derecho a réplica»; derecho que
ha sido negado a los agraviados en reiteradas oportunidades.

c) Las falsas noticias: 1. Supuestas renuncias de miembros del
gabinete, desplegadas en primeras páginas, impidiendo a sus
periodistas, bajo presión, que se genera una matriz de opinión de
aparente inestabilidad gubernamental. 2. La transmisión en directo,
vía teléfono, de la denuncia distorsionada de un desconocido, por las
pantallas de un canal de televisión y su respectiva emisora de radio,
sobre un número totalmente falso de víctimas mortales de un sector de
trabajadores, para después desmentir en un brevísimo comentario, lo
que permitieron que se transmitiera, sin siquiera repreguntar y mucho
menos ratificar la veracidad de los datos. Ante esta gravísima
violación de la tranquilidad y la estabilidad sicológica de los
televidentes o radioescuchas, no hay defensa.

La opinión, ¿con derecho a agredir?

Otro aspecto importante de destacar es el abuso de las columnas (que
pretenden ser calificadas de opinión) pero que se alimentan de
rumores, especulaciones y calumnias, y en las cuales se veja, humilla
y discrimina a venezolanos y venezolanas; que son usadas hasta el
cansancio como una supuesta arma política, pero que no reflejan más
que una degradación del ejercicio del periodismo y además, incurren en
una indudable violación al Código de Ética del Periodista Venezolano
cuando manda:

     Artículo 11. El periodista comete falta grave cuando
     comunica de mala fe acusaciones sin prueba o ataques
     injustificados a la dignidad, al honor o prestigio de
     personas, instituciones o agrupaciones;

     Artículo 13. El periodista no podrá en ningún momento evadir
     el cumplimiento del artículo 9 de la Ley de Ejercicio del
     Periodismo, que dice a la letra: «Toda tergiversación de la
     información debe ser ratificada oportuna y
     eficientemente...».

     Artículo 19. El periodista debe ratificar las informaciones
     que recibe y recurrir a las fuentes idóneas que le permitan
     transmitir la información de manera veraz.

Vale la pena mencionar en este contexto el comunicado del Colegio
Nacional de Periodistas de fecha 4 de diciembre en relación a la
situación que vive Venezuela, en el cual además de llamar a un Pacto
de Entendimiento, exhorta a sus agremiados a «cumplir con el sagrado
deber de informar dentro de la concepción de servicio social de
acuerdo con las normas deontológicas y legales de nuestra profesión».

Una visión unilateral del mundo

Llamamos también la atención sobre otra deformación que se impone
desde el exterior: la desinformación provocada por la globalización,
que se expresa en una visión unilateral del mundo y, por ende, de
Venezuela, lo que nos acerca, cada vez más, a una dictadura mediática.
Ejemplo de ello son las transnacionales de la información, que
conspiran contra el desarrollo real de las democracias en el mundo, al
manejar las informaciones sólo desde el ángulo que satisface sus
intereses, excluyendo así la participación de las mayorías en las
opiniones y testimonios, la única vía que permite que se genere un
pensamiento crítico, que no único, sobre los temas que tratan
regionalmente. Como señala José Manuel Naredo, en Temas de debate:
pensamiento crítico vs. pensamiento único:

La globalización conjunta de los mercados y de la información está
dando lugar a un «nuevo totalitarismo con sus dogmas y sus
oficiantes». Un totalitarismo que convierte ese antiguo vehículo de
libertad que fue la información en instrumento de tiranía y de
superstición. La contaminación informativa y la redundancia de
mensajes que origina este «imperialismo comunicador» se traduce en una
auténtica opresión para los ciudadanos de la que empieza a tomar
conciencia.

Tomando en cuenta el mandato suscrito por los Jefes de Estado y de
Gobierno de la III Cumbre de las Américas, celebrada en Quebec,
Canadá, del 20 al 22 de abril de 2001, en el que se comprometen a
«fomentar la autorregulación en los medios de comunicación, incluyendo
normas de conducta ética», exhortamos a los medios de comunicación a
que materialicen la creación de ese Código de Ética que tanto le han
prometido al país y que ha quedado sólo en promesas. Lo creen, lo
apliquen y lo cumplan.

Asimismo, consideramos que es una necesidad que se tomen medidas sobre
el contenido de los medios audiovisuales, tal como existe en todos los
países del mundo y como ha existido en Venezuela desde 1940, con la
Ley de Telecomunicaciones. La selección de los textos que aparecen en
la última columna de este documento ratifican el sentir generalizado,
no sólo de sectores de la sociedad sino de los dueños y de algunos
directores de los medios de comunicación.

Nuestras razones

Es por todas estas razones que presentamos nuestra denuncia sobre la
situación por la que atraviesa el derecho del periodismo en Venezuela
ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de la
Organización de Estados Americanos, representada por su Secretario
Ejecutivo, Santiago Cantón, el 14 de diciembre de 2001 en la sede de
la Organización en Washington, mediante un documento y pruebas que se
recogen en el espíritu de este comunicado y en el que les solicitamos:

     a) incorporar la presente denuncia al expediente que esta
     comisión sustancia sobre nuestro país con respecto a la
     libertad de expresión; y

     b) solicitamos a la Comisión que exhorte a los medios de
     comunicación venezolanos y de todos los países que lo
     suscribieron, a cumplir con el mandato de Quebec. Delegamos
     la ejecución de este acto en la colega periodista Nora Uribe
     y las internacionalistas Ilenia Medina, Consejero, y
     Mercedes Massei, Primer Secretario, de la Misión de
     Venezuela en la OEA.

Asimismo y como siempre lo hemos hecho, ratificamos también nuestro
compromiso con los principios contenidos en la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, en defensa de la libertad de
expresión y de opinión, así como el derecho a la información oportuna
y veraz, y afirmamos nuestro compromiso y disposición para defender la
democracia venezolana que disfrutamos hoy a través de este modelo:
participativo, protagónico y corresponsable.

Caracas, 5 de enero de 2002

                               FIRMAN:



   Nora Uribe Trujillo    Víctor Avilán          Beligs Alfaro
   Antonio Almeida        María Teresa           Raúl Fuentes
   Cristina González Q.   Gutiérrez              Dyanne Solo Medina
   William Lara           León Olivier           Yaifred Ron
   Jesús Romero Anselmi   Fernando Alfonzo       Iván Aponte
   Aurelio Gil Beroes     Ana María Hernández    Raquel Castro
   Helena Salcedo         Hindu Anderi           Pavel Mudarra
   Juan Barreto           César Quivera          Victoria Mata
   Nelly Trujillo         Jesús Rodríguez        Lil Rodríguez
   Desirée Santos Amaral  Mary Wilson            Freddy Pérez
                          Enoc Cortés            Jesús Berenger
   Marco Tulio Páez       Francisco Javier       César Quijada
   Arnaldo Tavio          Barbarito              Jesús Moreno
   Orlando Utrera         Ángel Jesús Liendo     Diógenes Carrillo
   Antonio Manrique       Origüen                José Rodríguez Acosta
   José Oswaldo Pino      Zenaida Hernández
   Flor Medina            Ninmeth Moreno         Héctor García
   Luis Rafael García     Francisco Hernández    Manolo del Valle
   Luis Martínez          Bárcenas               Blas Hernández
   Luis Aguilera          Luis Guillermo Acosta  Orlando José Castro
   Augusto Hernández                             Nelson González Mota
   Rafael Cusab           Alejandrina Gómez      Jesús Ochoa Pereira
   Ramón Roquette         Mario Muchacho         Rafael Monzón
   Eloísa Lagonel         Julio Cabello          Marquina
   Ángel Bastidas         Federico de Castro     Mauro Briceño
   Manso Rodríguez        Mirian Blanco          Máximo González
   Francisco Requena      Argimiro Briceño       Mariches
   Wilfredo Mejías        José Timoschenko       Oscar Torres
   Liliam Melcones        Manuel Manrique Siso   Raúl Zurita
   Ezequiel Patiño        Cecilio Pérez          Kessey Oberto
   Irma Ramos             José Monsalve          Fernando Ganteaume
   Freddy Baptista        Servando García Ponce  Anayis Gómez
   Edisson Salazar                               Teresa Maniglia
   Berta Brito            Grisel Marroquí        Ernesto Navarro
   Dellanira Muñoz        Carmen Castillo        Francisco Solórzano
   Manela Ibarra          Travieso               Gaspar Velázquez
   Alba Rengifo           Josefina Serrano       Ildegar Gil
   Neida Arrechedera      Prieto                 Ingrid Carvajal
   Amelia Bustillos       Carlos Colina Yánez    Julia Barazarte
   Gipsy Casteyo          Nolasco Guarisma       Luis Esteban Rojas
   Quisaira Guevara       Álvarez                Luisana Colomine
   Carlos Javier Rojas    Eduardo Santana        Milagros Pérez
   Tamar Sánchez          Yolanda Barbieri       Beglis Canelón
   María de la Paz        Noel Briceño           Gilberto Mora Muñoz
   Higuera                Alexis González        Marichina García
   Rosario Pacheco        Mariches               Herrero
   Rosa González          Alcides Castillo       Roger Merchán
   Rosa Mireya Marcano    Alfredo Palacios       Selene Cedeño
                          Wilmer Poleo Zerpa     Taily Galindo
                          José Luis Díaz
                          Luis Rafael Martínez
                          Américo Morillo
                          Jimmy López
                          Luis Velázquez
                          Alvaray
                          William García
                          Insausti



To unsubscribe from this group, send an email to:
PFC-listserv-unsubscribe en egroups.com



Su uso de Yahoo! Grupos está sujeto a las Yahoo! Condiciones de Uso.


[Se han eliminado las partes que no son de texto de este mensaje]



Suscribase a NUESTRA AMERICA enviando un mensaje en blanco a:
<nuestramerica-subscribe en yahoogroups.com>



El uso de Yahoo! Grupos está sujeto a
http://mx.yahoo.com/docs/info/utos.html






Para cancelar su suscripción a este grupo, envíe un mensaje de correo-e a:
venezuelabolivariana-unsubscribe en gruposyahoo.com



Su uso de Yahoo! Grupos está sujeto a las
http://e1.docs.yahoo.com/info/utos.html 


------- End of forwarded message -------




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular